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Carta de Francisco Laguado Jayme,1/4/1928

P.O. Box 1633
Habana, Cuba
a 1 de abril de 1928
Al compañero
José Carlos Mariátegui
Director de "Amauta"
Lima, Perú.-
Compañero:
Siempre lo he admirado por su hermosa y noble ideología revolucionaria. En estos días Tristán Maroff me hablo de usted, cálida y cordialmente.
Pongo en sus manos ese panfleto que acabo de dar a la publicidad contra el tirano maldito de mi infortunada Venezuela. Es un grito de guerra, pero un grito de los pecho jóvenes e idealistas.
Mucho deseo leer su revista "Amauta", alta tribuna de los ideales indo-americanos.
Soy su compañero,
F. Laguado Jayme
P.D. Le reitero hacerse producir el panfleto adjunto.

Laguado Jayme, Francisco

Carta de Augusto César Sandino, 20/5/1928

El Chipotón, 20 de mayo de 1928
Por intermedio de la Revista Amauta envío mi más fervoroso saludo a la nueva generación de trabajadores manuales e intelectuales de América Latina que sabe compartir como propias las horas de angustia que ha tocado vivir a nuestra Nicaragua.— A ella reafirmo mi fe inalterable en el triunfo de nuestras armas que al defender la libertad de un pueblo de nuestra América defienden la libertad del Continente.
PATRIA Y LIBERTAD.
Augusto C. Sandino

Sandino, Augusto César

Carta de Enrique Delahoza y Nicolás Gamolín, 10/12/1927

La Habana, 10 de diciembre de 1927
Comp. José Carlos Mariátegui
Perú
Camarada:
Por distinto conductos le hemos remitido ejemplares de nuestro primer número de Atuei y por los mismos le remitiremos mañana, ejemplares del segundo número. Nuestra revista, como habrá visto, levanta nuevamente la bandera antiimperialista que otras manos dejaron caer al iniciarse la reacción que llevó a sus paisanos y a muchos cubanos a la cárcel e hizo que centenares se escondieran para evitar aquella.
Somos soldados del Apra y el segundo número se lo dirá mejor que esta carta. Estamos convencido de que la visión de Haya sobre la lucha es la más acertada y consagramos todas nuestras energías a la propaganda de sus ideales que esperamos hacer triunfar en Cuba.
Nuestras relaciones con el grupo de desterrados peruanos son estrechísimas y constantes. Ellos nos dicen que la han informado sobre este extremo y que podemos escribirle pidiéndole colaboración para la revista. Mándenos querido camarada algo sobre la Conferencia Pan-Americana, pero mándenoslo enseguida. En Cuba la cobardía es general y todo el mundo niega colaboración concretando su oposición a la tiranía en simples murmullos. Necesitamos voces recias: la suya es una.
Y escríbanos además dándonos consejos. Necesitamos de ellos. Necesitamos estar relacionados, íntimamente relacionados.
Suyo, apristamente.
E. Delahoza.
N. Gamolín

Delahoza, Enrique

Carta de Magda Portal al Secretario de la Célula del Apra en París, 7/71928

7 de julio de 1928

Al. C.
Secretario de la Célula del Apra
en París.

Sus dos comunicaciones para el c. Haya Delatorre, dirigidas por intermedio de esta Secretaría, han sido leídas por nuestro grupo, y teniendo en cuenta que todas las resoluciones del Comité Ejecutivo han estado tomadas en reunion de todos los miembros actualmente en México, esta Secretaría cree conveniente dar respuesta a los documentos citados, enviándolos después al c. Haya, que se encuentra en Guatemala. Así esta concretará de preferencia a los 3 puntos tratados en su carta Apra.

1o.- Nuestra primera intención al hacer las declaraciones ya conocidas de ustedes por la prensa, de enviar un contingente de sangre al general Sandino, se basaba en una razón de táctica política. El gobierno del Perú desde nuestra llegada a Mexico, y más aún, desde que vino a este país el c. Haya D., ha mantenido una constante vigilancia sobre México, y según noticias, se ha establecido una severa censura a toda la correspondencia que va de Mexico al Perú, y la que venía del Perú al apartado 1524, dirección muy conocida del gobierno. Necesitábamos distraer la atención de nuestros enemigos, fingiendo un romántico sesgo a nuestras actividades revolucionarias, y así no vacilamos en declarar que estábamos dispuestos en la medida de nuestras posibilidades, a ofrecernos de manera incondicional a la causa de la libertad de Nicaragua, que para los apristas, era la causa símbolo de la libertad futura de toda nuestra America. Nuestra segunda intención fue precisamente la de orientar la campana meramente nacionalista nicaragüense, hacia un sentido antiimperialista continental. Nuestro compañero Esteban Pavletich, a pesar de las grandes dificultades que se le atravesaron, como es la campaña calumniosa de los miembros del p.c. de México y de la liga antimperialista que enviaron delegación a Nicaragua, ha obtenido sin embargo importantes declaraciones del héroe nicaragüense, una de ellas su adhesion a la moción de ciudadanía continental latinoamericana, aprobada por el Senado de México y combatida diplomáticamente por Estados Unidos. Nuestra revista "Indoamérica” que sale en este mismo correo, les mostrará este documento. En todo lo demás, nuestro compañero E.P. nos informa la admirable conexión que ha constatado en Sandino con nuestros postulados de unidad indoamericana. Creemos que este ha sido un paso cierto dado por el Apra en su labor continental.

2o.- Teniendo en cuenta que no habíamos determinado la dirección que tomaría el c. Haya en su viaje, y pensando que muy en breve viajaría a Paris, este compañero decidió ser él personalmente quien llevara a esa Célula todas las noticias de nuestras labores aquí. Fue la razón para que no les comunicáramos detalladamente. No obstante, estamos de acuerdo con ustedes en hacer conocer de esa Célula todas nuestras resoluciones, palabras de orden, etc. De allí que esta Secretaría les envíe continuamente, copias de todos los documentos. Nuestras labores apristas han sido en estos meses de poco importancia, dedicándonos en particular a la acción dentro del Partido Nacionalista Libertador del Perú. De todos modos, les envío un sintético boletín.

3o. - En vista de la proximidad de las elecciones, esta célula —i conjuntamente el P.N.L. del Perú— decidieron el envió de uno de los compañeros al Perú. Este compañero no ha viajado aún por razones económicas —las mismas que nos impiden hasta hoy hacer venir al c. Rabines a México— pero seguimos nuestras gestiones en pro de esta necesidad. Además, seguramente dentro de dos meses, se dirigirá al Perú otro compañero mexicano, del P.N.L. del Perú, a ponerse en comunicación con los cc. de ese país e iniciar una más activa acción, como ustedes dicen, ilegalmente. Esperamos que entonces pueda ponerse de acuerdo con nuestro c. Bustamante, del que no sabemos si habrá viajado o no. Dada la circunstancia de que el primer objetivo de nuestro partido es tomar el poder político para poder realizar los postulados del Apra, todas nuestras actividades tienden hoy a la consecución de esre propósito. No desperdiciaremos ocasión de introducir compañeros en el Perú, desterrados o no, a fin de que laboran por la causa. Estamos con ustedes en aprovechar todos los medios para conseguir el fin que nos hemos propuesto. De allí que hayamos aprovechado la candidatura del c. Haya, lanzada en provincias —no sabemos cuál— como medio de agitación y propaganda, lo cual creemos de capital importancia en los actuales momentos.

El c. Haya viajó por la via de Yucatan para tratar de ponerse al habla con el c. Bustamante, pues teníamos noticias de su viaje en el "Orbita”. No lo ha logrado. El c. Haya debía dar instrucciones al c. B. para su actuación en el Perú. De todos modos, estamos seguros de que con el viaje de este compañero, se allanarán muchas dificultades principalmente la surgida con el c. José C. Mariátegui, según ustedes ya deben conocer.

Un cordial saludo aprista de vuestra compañera.

Magda Portal
Sect. Célula peruana
México.

Portal, Magda

Acta de Constitución del grupo de apoyo a la revolución en Venezuela

Acta de Constitución

En la ciudad de la Habana, a 9 de Enero de 1926 se reunieron los compañeros Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Eduardo Machado (venezo­lanos), Julio Antonio Mella, Leonardo Fernandez Sánchez, Orosmán Viamontes,(cubanos), Jacobo Hurwitz, Luis F. Bustamante (peruanos), con el fin de constituir un grupo capaz de aprovechar la revuelta armada que se prepara en Venezuela a iniciar allí la Revolución Social. Se excusaron de asistir lo compañeros R. Martinez Viliena, Gustavo Aldereguía, Jorge Viví, José Z Tallet y Aureliano Sánchez, quienes manifestaron estar enterados de los fines de la reunión ofreciendo su adhesión a tocios los acuerdos que se tomaran.

Se acordó:

1). -Dar por constituido el grupo.
2).- Nombrar un Comité Central Provisional.
3).- Encomendar a los compañeros Salvador de la Plaza, Julio A Mella y Luis F. Bustamante la elaboración de un proyecto de programa. 4).- Convocar a una nueva reunión con todos los posibles miembros de este grupo para someter a su consideración los acuerdos tomados.

El C.C. provisional quedó constituido an la forma siguiente: Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Julio A Mella, Jorge A Vivó, Luis F Bustamante y Jacobo Hurwitz.

La Habana 9 de Enero de 1926.
Secretario General del C.C. Provisional
Salvador de la Plaza.

Acta de la Asamblea

Convocados por el C.C. provisional se reunieron en Asamblea los compañeros Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Eduardo Machado, Juan Montes, F. Laguado Jayme y J.A. Silva (venezolanos), Julio A Mella, Leonardo Fernandez Sanchez, Jorge A Vivó, Calixto Massó, Gustavo Aldereguía (cubanos), Luis F. Bustamante, Jacobo Hurwitz (peruanos) y Avilés Ramírez (nicaragüense).

Sometido a consideración el proyecto elaborado por la comisión se programa, fue ampliamente discutido, y aprobado en la forma que se inserta en este Libro de Actas.

Se acordó nombrar los delegados organizadores de las secciones en diversos países de América.

Se nombró a los compañeros Julio A Mella, Salvador de la Plaza y Eduardo Machado, en México:

a los compañeros Eudocio Ravines y Óscar Herrera, en la Rep. Argentina;
al compañero Gonzalo Escudero, en el Ecuador;
al compañero Juan de Dios Romero, en Colombia;
al compañero Pío Tamayo, en Costa Rica;
a los compañeros Nicolás Terreros y Esteban Pavletich, en Guatemala;
a los compañeros Luciano Castillo y Carlos Manuel Cox, en el Perú;
al compañero Ricardo Martínez, en New-York.

Se nombró en sustitución de los compañeros Salvador de la Plaza y Ju­lio Antonio Mella que se ausentan del país a los compañeros Juan Montes y Gustavo Aldereguía.

Se encomendó la Secretaria General al compañero Gustavo Machado.

La Habana 16 de Enero de 1926.
Gustavo Machado
Secretario General del C.C. Provisional

II. Programa de acción secreta

1) Hacer conocer de todos los comunistas el estado politico, económico y social de Venezuela y su situación favorable, después del derrocamiento de Gómez para organizar el proletariado y llevarlo a la conquista del poder.
2) Invitar y comprometer a cuantos comunistas sea posible a que va­ yan en la acción armada, o se trasladen a Venezuela tan pronto esté finalizado el Movimiento.
3) Cambiar impresiones entre los diferentes grupos sobre la mejor manera de resolver los problemas en Venezuela y sobre la táctica más efectiva que deba seguirse.
4) Desarrollar en toda su amplitud el programa de acción exterior, procurando así el apoyo moral y material de todo el continente para el triunfo de la revuelta armada y el reconocimiento de la beligerancia de la misma.
5) Mantener en secreto el fin que se persigne hasta tanto haya triunfado la revuelta, para lograr por un lado la participación del grupo en la misma y por ende la organización de las masas, y por otro lado no dar pretexto al capital internacional a obstaculizar el movimiento
6) Los grupos deben estar en constante comunicación e informarse recíprocamente del estado de las campañas y número de adherentes.

Programa de acción exterior.

1) Denunciar los crímenes de la actual tiranía: los horrores de las cárceles, de las "carreteras”, del estado en que se hace vivir al obrero y al campesino y el apoyo que prestan a esta tiranía, los gobiernos de América y Europa y en especial su sometimiento al imperialismo yanqui.
2) Formar un frente único con todas las organizaciones, no importando sus tendencias sociales, para la campaña de derrocamiento del actual tirano y en pro de la revuelta armada que se prepara, y en vías de he­cho ésta, para el reconocimiento de la beligerancia.
3) Constituir Comités Pro Libertad de Venezuela en cada país de Amé­rica invitando para tal fin a todas la clases sociales.
4) Procurar la obtención de armas y municiones o en su defecto, el dinero para adquirirlas. Con ese objeto organizar festivales y demás me­dios adecuados.
5) Presionar a los Gobiernos para la ruptura de relaciones con el de Gómez.
б) Hacer propaganda dentro de las colectividades y solicitar de ellas protestas contra los crímenes de Gómez, protestas que reunidas se pu­blicarán en folletos para darle mayor alcance a las mismas.
7) Lograr de la prensa de cada país una información frecuente de la situación actual y una activa campaña en pro de la revuelta.

La Habana, enero 16 de 1926.

Plaza, Salvador de la

El congreso anti-imperialista de Bruselas [Recorte de prensa]

El congreso anti-imperialista de Bruselas

La reunión del Congreso Anti-Imperialista de Bruselas coincide con un instante de vigorosa ofensiva del imperialismo en todos los frentes en que se organiza, contra sus ataques, el sentimiento nacionalista revolucionario. Inglaterra moviliza buques y soldados contra la China; Estados Unidos desembarca sus tropas en Nicaragua; y su canciller Kellogg amenaza a México, en servicio de los intereses de sus petroleras, contrariados por la nueva legislación mexicana. Al mismo tiempo, Mussolini reclama para Italia las colonias sobre las cuales debe asentarse el Imperio Fascista.

La derrota de Abd-el-Krim, que ha puesto término a una larga y cruenta guerra colonial, parece haber señalado la inauguración de un período de prepotencia y agresividad imperialista.

El Congreso de Bruselas llego, pues, a tiempo. No es posible confundirlo con una de esas habituales asambleas en que se ejercita, académica e inócuamente, en un escenario cosmopolita, la retórica de los grandes habladores internacionales. La asamblea de Bruselas responde a un apremiante clamor de esta hora.

Convocada y organizada por la Liga Internacional Anti-imperialista cuenta entre sus patrocinadores a Albert Einstein, a Henri Barbusse, al sabio chino Kuo Meng, rector de una universidad china, a Ledebour, leader de los socialistas independientes alemanes y a otros hombres eminentes e idealistas. Participan en sus labores el Kuo-Ming Tang, el Consejo General de Trabajadores de Pekín, el Partido Nacionalista de Puerto Rico, la Ligo Anti-imperialista de América, la APRA, el Partido Socialista de Persia, las organizaciones revolucionarias y nacionalistas de la India, el Egipto, la siria, etc.

Están, por tanto, representados en este congreso todos los pueblos del mundo que combaten por su emancipación del dominio de un imperialismo extranjero.

Todos, los pueblos oprimidos por uno de los imperios que se reparten los mercados de producción y de consumo, fraternizan hoy en Bruselas, donde encuentran la solidaridad de los partidos y de los hombres que, a su turno, luchan en Europa por el establecimiento
de un orden nuevo.

Este acontecimiento tiene el más vasto alcance histórico. Por primera vez la cuestión del imperialismo es planteada en una asamblea
mundial, con el objeto de concertar las bases de una acción anti-imperialista que preste a cada uno de los pueblos que reivindican su independencia la fuerza moral y material de todas las organizaciones revolucionarias.

El imperialismo aparece robustecido por la estabilización temporalmente lograda por el régimen capitalista en Europa. Esta estabilización no puede durar si las naciones capitalistas de Europa no se aseguran una más intensa y segura explotación de los países coloniales de Asia, América y Africa. La ofensiva imperialista se explica, perfecta y claramente, como una necesidad de la defensa del orden burgués. Solo a expensas de las colonias, pueden las burguesías de Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, ofrecer a las clases trabajadoras el mínimo de bienestar necesario para impedir un vigoroso renacimiento del sentimiento revolucionario.

En Estados Unidos el problema no es el mismo. El capitalismo norte-americano se encuentra en su apogeo. Conserva todavía integra su vitalidad. Pero su desarrollo exige la extensión dei imperio económico norteamericano en América y Asia. Se ha entablado una encarnizada competencia entre las grandes potencias capitalistas, en la cual Norteamérica se empeña en vencer. Mientras a los imperialismos europeos los mueven, sobre todo, fines de conservación, al imperialismo norteamericano lo impulsan, principalmente, razones de crecimiento. Esto lo define como el más fuerte.

Tiene, en consecuencia, el Congreso de Bruselas un trabajo complejo.

La lucha anti-imperialista se presenta absolutamente vinculada a la lucha revolucionaria. El socialismo europeo se encuentra en la necesidad de sostener y apoyar las reivindicaciones anti-imperialistas aunque no sean rigurosamente proletarias. El nacionalismo que en las naciones de Europa, tiene forzosamente objetivos imperialistas y por ende reaccionarios, en las naciones coloniales o semi-coloniales adquiere una función revolucionaria, cuando existe real y activamente y no constituye una mera etiqueta conservadora y tradicionalista.

El mérito de haber advertido esto, desde su primera hora, no le puede ser regateado a la Tercera Internacional, ni aún por sus más acres críticos del socialismo reformista. Lenin, con su genial clarovidencia, comprendió, primero que nadie, la solidaridad de la revolución proletaria de Occidente con las revoluciones nacionalistas de Asia, Africa, etc. Los socialistas reformistas se escandalizaron de este punto de vista que ahora obtiene plena ratificación de la historia.

Pero el origen de tal actitud se halla en la práctica socialista de los tiempos pre-bélicos. Los socialistas europeos, con pocas excepciones, se mostraban entonces indiferentes a la suerte de los pueblos de color. Después de la guerra, las cosas han cambiado, aún en los países donde el sentimiento de superioridad de la raza blanca se conserva más arraigado. Se ha visto así a los laboristas británicos oponerse enérgicamente a la política de su gobierno cuando éste pretendió emplear el poder militar de la Gran Bretaña contra la Turquía de Mustafá Kemal.

Es muy significativo y trascendente el hecho de que el Congreso Anti-imperialista se celebre en Europa, auspiciado y convocado por europeos a los que no repugna la mancomunidad con asiáticos, africanos e indiamericanos. La burguesía europea atribuye a su política reaccionaria —sin excluir naturalmente su ofensiva imperialista— fines de defensa de la Civilización. Pero hombres como Einstein, que han prestado a la Civilización servicios que la burguesía no puede contestarle ni discutirle, afirman con su actitud honrada y valiente que el capitalismo y la civilización no son la misma cosa y cae bien puede desaparecer el primero sin que sucumban ni declinen los principios y las conquistas esenciales de la segunda.

José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira