México

Taxonomía

Código

Nota(s) sobre el alcance

Nota(s) sobre el origen

Mostrar nota(s)

Términos jerárquicos

México

Término General Norteamérica

México

Términos equivalentes

México

Términos asociados

México

103 Descripción archivística results for México

48 resultados directamente relacionados Excluir términos relacionados

Carta de Rafael Heliodoro Valle, 24/5/1927

[Transcripción literal]
México, D.F., 24 de mayo de 1927
Señor don
José Carlos Mariátegui.
Editorial Minerva
Sagástegui 669.
Lima, Perú.
Mi distinguido compañero y amigo:
Contesto su carta del 27 de abril anterior a la que viene unida una copia de su carta al señor Torres Bodet, quien seguramente hará la rectificación que usted justicieramente pide. Por mi parte yo haré que en Revista de Revistas se dé a conocer la carta de usted a nuestro amigo.
Le ruego enviarme Amauta a mi dirección particular, pues me interesa mucho seguirla recibiendo con puntualidad. Yo le enviaré la revista Forma la cual desde el primer número de seguro usted ha comenzado a recibir.
No tenga usted inquietud porque vayan a tenerlo como amigo desleal de México, pues bien sabemos que en las publicaciones cada autor es responsable de lo que escribe, y en este caso la culpa la tiene el señor Hidalgo.
Con renovadas demostraciones de simpatía y admiración y en espera de sus gratas noticias, quedo como siempre su afectísimo amigo y compañero.
Rafael Heliodoro Valle

Valle, Rafael Heliodoro

Carta de Jaime Torres Bodet, 21/5/1927

México, D.F., 21 de mayo de 1927
Sr. José Carlos Mariátegui.
Director de la Revista Amauta.
Sagástegui 669.
Lima, Perú.
Muy señor mío:
Al recibir su carta del 27 de abril último me apresuré a releer —con el detenimiento que su solicitud reclamaba— el artículo mío que con el título de “Iberoamericanismo Utilitario” publicó Revista de Revistas en su edición No. 880 y crea usted que deploro no haber encontrado en él una frase equivocada o simplemente una violencia indebida de tono que me dieran la oportunidad, muy grata, de emprender la rectificación que usted pide ya que rectificarme es mi ocupación favorita.
Pero es el caso que, en el artículo de que hablamos, no hice responsable a Amauta de las opiniones de Hidalgo denigrantes para México que usted llama amablemente boutades y sólo cito a Amauta como el lugar en que las había recogido, obligándome a ello una elemental honradez de escritor. Si la opinión de usted y de sus compañeros de redacción no coincide con la de Hidalgo— y usted me lo asegura— no me quedará sino felicitar a usted y a ellos por su buen sentido. Pero de esta felicitación a la rectificación que quiere media una distancia que sólo la deferencia pudiera invitarme a recorrer.
El hecho de que el artículo de Hidalgo haya aparecido en la sección de ‘Libros y Revistas’ de Amauta, no salva a esa revista de la peligrosa responsabilidad de haberlo amparado, porque si bien la hospitalidad tiene sus deberes, también tiene sus derechos de selección muy claros y usted no parece haberlos ejercitado con la precisión que sus sentimientos iberoamericanos hubieran exigido. Por otra parte, decir —como usted agrega— que el “rincón bibliográfico” de Amauta no es Amauta misma, es hacer poco favor a la mentalidad del personal que está encargado de enriquecerlo.
Como usted ve, no he incurrido en ningún error de ligereza al creer a Amauta de acuerdo con la opinión de Hidalgo y si alguien está obligado a aclarar el criterio iberoamericano de esa revista —si alguno tiene— es usted mismo o quien de ello se encargue en la publicación que dirige.
De usted atento y seguro servidor.
J. Torres Bodet

Torres Bodet, Jaime

Iberoamericanismo utilitario de Jaime Torres Bodet [Recorte de Prensa]

Recorte del artículo "Iberoamericanismo Utilitario" de Jaime Torres Bodet publicado en Revista de Revistas Año XVII, nro. 880.

IBEROAMERICANISMO UTILITARIO

Especial para REVISTA DE REVISTAS

No hay dificultad —en la vida de una nación o en la de un hombre— que no esclarezca un punto oscuro y no defina una relación equívoca de su pasado. Así la inquietud de una crisis internacional ha deparado a México la oportunidad de penetrar las intenciones de los pueblos de la América Latina a quienes, por una política demasiado generosa, trató siempre de coordinar en una misma falange de ideales y de intereses.

En tanto que los Estados Unidos invaden las aguas de Nicaragua, Centroamérica se encierra en un mutismo diplomático. Los países del Sur, más poderosos, asoman un rostro sonriente a sus fronteras y, exaltados por la seguridad que da la distancia, se preparan a batir palmas al vencedor.

Los hechos son de una evidencia implacable y resulta absolutamente preciso, si no deplorarlos, sí arrancarse a las tradiciones de esa amistad latinoamericana que sólo florece en la hora de los festines y de los aniversarios académicos, pero que se muestra tan marchita, tan huérfana de fruto —y de raíz— en la hora del peligro.

Lo que hay de cruel en este distanciamiento iberoamericano, no está exclusivamente, por desgracia, en la actitud de los gobiernos que aducen, para explicarlo, razones de defensa nacional más en elogio de su prudencia que de su desprendimiento. A esta actitud de los gobiernos ha correspondido siempre el ademán egoísta de los pueblos. Hay más aún: los escritores de ayer y de hoy —tradición y vanguardia— del Perú, de Colombia, de Argentina, que, por su misma condición ideológica, debieran estar más ligados al conocimiento de las obligaciones que una misma sangre impone a veinte pueblos apenas iniciados en los compromisos de la libertad y en la astucia del gobierno, son precisamente los que hacen un orgullo de esta ignorancia.

Hace un año, en ocasión de la demasiado célebre polémica Chocano-Vasconcelos, Leopoldo Lugones que, en los días de nuestra adolescencia, suponíamos digno de representar el pensamiento de la Argentina pacífica, hizo publicar en un diario de su patria y en las páginas del REPERTORIO AMERICANO que dirige en Costa Rica el sereno y un poco equidistante García Monge, una carta en que se exponían sin disfraz los conceptos del egoísmo más descarnado.

"El problema del indio no es nuestro", afirmaba en esos renglones la pluma que redactara en otro tiempo los versículos iluminados de LAS MONTAÑAS DE ORO. "Es un problema que México ha querido imponer a los demás países de la América Latina, como ha tratado también de imponerles el problema de defensa común contra los Estados Unidos, que es sólo suyo".

"A Argentina no le interesan estas dificultades", añadía más adelante. "Es rica, en tanto que México es pobre, y goza de una paz abundante, mientras que México atraviesa por un turbulento período de destrucción social". Cito de memoria porque no tendría el valor de volver a penetrar en el tejido de esta literatura que parodia tan de cerca el estilo y los modos suficientes de los estadistas norteamericanos.

Y no trate José Vasconcelos —con el generoso esfuerzo que pone siempre al servicio de la unión iberoamericana— de afirmar que el caso de Lugones es una posición aislada en la conciencia de los escritores del Sur. Junto a Lugones está José Santos Chocano y, bajando de los peldaños más altos a la tierra firme de la mediocridad, están también todos los jóvenes que han desmentido a Lugones y a Chocano en lo que se refiere a teorías literarias puras, pero que se han afiliado a ellos en la vida y en la influencia internacional.

Precisamente hoy llega a mis manos una revista limeña. Se llama "AMAUTA" y es el órgano, en el Perú, de esa juventud en la que estábamos acostumbrados a esperar y a la que amábamos ya, de lejos, por lo que prometían. ¡Qué poco ha cumplido, no obstante, y qué mezquina cosecha es la que ahora nos ofrece!

En una de las páginas de esta revista (que llamaremos de vanguardia porque así ha querido designarse modestamente ella misma) encuentro, suscritas por el peruano Alberto Hidalgo, las siguientes frases, que citaré textualmente: "Los Estados Unidos están creciendo. Tendrán que extenderse sobre México, sobre Guatemala, sobre Nicaragua (¿cuántas aún? ¿Cómo se llaman las otras republiquitas?) Nada podrá evitarlo la política de lloriqueo y adulación que México desarrolla en el Sur para que lo defendamos contra el Norte. El imperialismo yanqui no es un peligro para la América del Sur. América del Norte para los norteamericanos. Quiero significar que no opondré ninguna resistencia a que los yanquis se apoderen de México el día que mejor les cuadre".

Nada más. Estas frases no merecen el más breve comentario, porque son precisas como la confesión de un delito; pero la actitud de México, ante tan repetido desprecio, ¿deberá seguir siendo la misma? No sugerimos que, a la indiferencia de allá, debamos oponer la nuestra. Representar a estos pueblos tan orgullosamente seguros (y, sin embargo, tan débiles), es nuestra misión espiritual y, también nuestro compromiso geográfico indeclinable.

Pero hay que revestir este acto de la real grandeza que lo anima y llegar a los sacrificios que implique con la inteligencia muy clara de que, al realizarlos, no esperamos el agradecimiento de las repúblicas que integran nuestra familia internacional. Ni lloriqueos, ni adulación. La certidumbre fría, en cambio, de que hay dos clases opuestas de iberoamericanismo. El nuestro, que no busca la consecución de un interés inmediato, y el de los "idealistas" jóvenes del Sur, que juzgan que el Canal de Panamá, trazado entre dos océanos por los Estados Unidos, será un límite bastante a detenerlos.

De este iberoamericanismo utilitario que es el único de que disponen para nosotros los escritores del Sur y va más allá del límite que se marcó a sí misma la doctrina Monroe; de este idealismo burgués que hace poesía como cría ganados en la pampa, México se ha salvado, por fortuna. Y lo han salvado el dolor, la pobreza misma de que hace burla tan ingeniosa el señor Lugones. Así el ayuno conserva a los pobres la esbeltez, en tanto que la hartura proporciona al rico, como una constante acusación, la conciencia de su abdomen.

JAIME TORRES BODET

Torres Bodet, Jaime

Resultados 101 a 103 de 103