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Código de referencia
Título
Fecha(s)
- 1925-11-06 (Creación)
Nivel de descripción
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Volumen y soporte
1 hoja. Soporte digital.
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Nombre del productor
Historia biográfica
Nació el 14 de junio de 1894 en el departamento de Moquegua (Perú).
Para conocer más sobre la vida y obra de Mariátegui visitar: www.mariategui.org
Institución archivística
Historia archivística
Origen del ingreso o transferencia
Área de contenido y estructura
Alcance y contenido
La tragedia de sábado
I
Era Edwin Elmore un hombre nuevo y un hombre puro. Esto es lo que nos toca decir a los que en la generación apodada “futurista” vemos una generación de hombres espiritual e intelectualmente viejos y a los que nos negamos a considerar en el escritor solamente la calidad de la obra, separándola o diferenciándola de la calidad del hombre.
Elmore supo conservarse joven y nuevo al lado de sus mayores. Lo distinguían y lo alejaban cada vez más de estos su elán y su sed juveniles. El espíritu de Elmore no se conformaba con antiguas y prudentes verdades. Su inteligencia se negaba a petrificarse en los mismos mediocres moldes en que se congelaban las de los pávidos doctores y letrados que estaban a su derecha. Elmore quería encontrar la verdad por su propia cuenta. Toda su vida fue una búsqueda, un peregrinaje. Interrogaba a los libros, interrogaba a la época. Desde muy lejos presintió una verdad nueva. Hacia ella Elmore se puso en marcha a tientas y sin guía. Ninguna buena estrella encaminó sus pasos. Sin embargo, extraviándose unas veces, equivocándose otras, Elmore avanzó intrépido.
Llegó así Elmore a ser un hombre y un escritor descontento de su clase y de su ambiente. El caso no es raro. En las burguesías de todas las latitudes hay siempre almas que se rebelan mentes que protestan.
II
Se explica, perfectamente, el que Elmore no alcanzase como escritor el mismo éxito, la misma notoriedad, que otros escritores de su tiempo. Para el gusto y el interés de las gentes inclinadas a admirar únicamente una retórica engolada y cadenciosa, una erudición solemne y arcaica o un sentimentalismo frívolo y musical, los temas y las preocupaciones de Elmore carecían en lo absoluto de valor y de precio. Elmore, como escritor, resultaba desplazado y extraño. Las saetas del superficial humorismo de un público empeñado en ser ante todo elegante y escéptico tenían un blanco en el idealismo de este universitario que predicaba el evangelio de don Quijote a un auditorio de burocráticos Pachecos y académicos Sanchos.
El conservatismo de los viejos —viejos a pesar, muchas veces, de sus mejillas rosadas y tersas— miraba con recelo y con ironía el afán de Elmore de encontrar una ruta nueva. La inquietud de Elmore le parecía a toda esta gente una inquietud curiosamente absurda. El optimismo panglosiano y adiposo de los que perennemente se sentían en el mejor de los mundos posibles no podía comprender el vago pero categórico deseo de renovación que movía a Elmore. ¿Para qué inquietarse, —se preguntaba— por qué agitarse tan bizarramente ?
Procedente de una escuela conservadora y pasadista, Elmore tenía la audacia de examinar con simpatía ideas nuevas. No propugnaba abiertamente el socialismo; pero lo señalaba y estudiaba ya como el ideal y la meta de nuestro tiempo. Elmore se colocaba por si mismo fuera de la ortodoxia y del dogma de la plutocracia.
III
El conflicto de la vida de Edwin Elmore era éste. Elmore —como otros intelectuales— se obstinaba en la ilusión y en la esperanza de hallar colaboradores para una renovación en una generación y una clase natural e íntimamente hostiles a su idealismo. Se daba cuenta del egoísmo y de la superficialidad de sus mayores; pero no se decidía a condenarlos. Pensaba que "la ley del cambio es la ley de Dios"; pero pretendía comunicar su convicción a los herederos del pasado, a los centinelas de la tradición. Le faltaba realismo.
En el fondo, su mentalidad era típicamente liberal. Una burguesía inteligente y progresista habría sabido conservarlo en su seno. Elmore temía demasiado el sectarismo. Era un liberal sincero, un liberal amplio, un liberal probo. Y, por consiguiente, comprendía el socialismo: pero no su disciplina ni su intransigencia. En este punto la ideología revolucionaria se mantuvo inasequible e ininteligible a Elmore. Y en este punto, por ende, se situó casi siempre el tema de mis conversaciones con él. Yo me esforzaba por demostrarle que el idealismo social para ser práctico, para no agotarse en un esfuerzo romántico y anti-histórico, necesita apoyarse concretamente en una clase y en sus reivindicaciones. Y yo sentí que su espíritu, prisionero aún de un idealismo un poco abstracto, pugnaba por aceptar plenamente la verdad de su tiempo. Su último trabajo, "El Nuevo Ayacucho", publicado en el número de MUNDIAL del centenario, es un acto de fe en su generación.
IV
En los libros de Unamuno aprendió quijotismo. Elmore era uno de los muchos discípulos que Unamuno, como profesor de quijotismo, tiene en nuestra América. Sus predilecciones en el pensamiento hispánico —Unamuno, Alomar, Vasconcelos— reflejan y definen su temperamento. Elmore trabajaba noblemente por un nuevo ibero- americanismo. Concibió la idea de un congreso libre de intelectuales ibero-americanos. Y, como era propio de su carácter, puso toda su actividad al servicio de esta idea. Tenía una fe exaltada en los destinos del mundo y la cultura hispánicas. Había adoptado el lema: "Por mi raza hablará el espíritu". Repudiaba todas las formas y todos los disfraces del ibero-americanismo oficial.
Su ibero-americanismo se alimentaba de algunas ilusiones intelectuales, como tuve ocasión de remarcarlo en mis comentarios sobre la idea del congreso de escritores del idioma; pero, gradualmente, se precisaba cada día más como un sentimiento de juventud y de vanguardia.
V
Ante su cadáver, hablemos y pensemos con alteza y dignidad. Su muerte decide su puesto en la historia y la lucha de las generaciones. Edwin Elmore, asertor de la fe de la juventud, pertenece al Perú nuevo. Solidario con Elmore en esa fe, yo saludo con respeto y con devoción su memoria. Sé que todos los hombres de mi generación y de mi ideología se descubren con la misma emoción, ante la tumba de este hombre nuevo y puro.
José Carlos Mariátegui
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Idioma del material
- español
Escritura del material
Notas sobre las lenguas y escrituras
Recorte de prensa.
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Instrumentos de descripción
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Existencia y localización de originales
El documento original se encuentra en la biblioteca del Museo de Arte de Lima.
Existencia y localización de copias
El Archivo José Carlos Mariátegui solo alberga una copia digital.
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Nota de publicación
Publicado originalmente en:
- Mariátegui J. C. (1925, 6 de noviembre). La tragedia del sábado. Mundial, 6(282).
- Mariátegui J. C. (1970). Peruanicemos el Perú. Biblioteca Amauta.
Área de notas
Notas
- Al inicio del artículo se lee la siguiente nota:
"De una manera absurda, a causa de una polémica que acabó en disputa general, ha sido muerto violentamente Edwin Elmore Letts, escritor de hondura y prestigio, quien colaboró asiduamente en MUNDIAL, a raíz de la fundación de nuestra revista".
"Es de dominio público el desarrollo de la infausta tragedia del sábado, y duele referirse a ella, por la calidad de los protagonistas, por la promesa fecunda que se trunca, y a mismo tiempo, por los altos blasones intelectuales que se ven tan funestamente involucrados en este drama sangriento. La noble y alta calidad de Elmore y la condición literariamente prócer de Chocano, contribuyen a dar al suceso, los caracteres más amargos. Ello mismo impide que, dentro del marco de nuestra revista, querramos comentar el desenlace inesperado de una discusión que, de haberse conservado dentro de los limites de una exposición de puntos de vista ideológicos, no habría tenido jamás el final tremendo que hoy nos conturba".
Identificador/es alternativo(os)
Puntos de acceso
Puntos de acceso por materia
Puntos de acceso por lugar
Puntos de acceso por autoridad
- Revista Mundial (Materia)
- Elmore, Edwin (Materia)
- Vasconcelos, José (Materia)
- Chocano, José Santos (Materia)
- Unamuno, Miguel de (Materia)
- Alomar Villalonga, Gabriel (Materia)
Tipo de puntos de acceso
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Identificador de la descripción
Identificador de la institución
Reglas y/o convenciones usadas
Estado de elaboración
Final
Nivel de detalle
Completo
Fechas de creación revisión eliminación
2025-08-28
Idioma(s)
- español
Escritura(s)
Fuentes
Objeto digital metadatos
Nombre del archivo
PE_PEAJCM_JCM-F-03-03-03-19251106.pdf
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