Ciencias Sociales

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05.01.01

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Fondo Sociedad Editora Amauta

  • PE PEAJCM SEA-F-01
  • Fondo
  • 1927-1931

El fondo de Archivo de la Sociedad Editora Amauta esta compuesto por cientos de documentos que han sido organizados en tres subfondos. En el subfondo A. encontraremos toda la documentación relacionada al área administrativa como: testimonios, actas, facturas. El subfondo B. contiene los documentos sobre la revista Amauta y los ejemplares digitalizados en su totalidad y el subfondo C. esta formado por la correspondencia producida por la Editora durante sus años de funcionamiento.

Sociedad Editora Amauta

Después de la muerte de Dzerjinsky [Recorte de prensa]

Después de la muerte de Dzerjinsky

La muerte de Dzerjinsky ha abierto otro claro en el estado mayor de la Revolución Rusa. Los soviets han perdido uno de sus mejores
funcionarios; la revolución uno de sus más heroicos combatientes. Dzerjinsky, pertenecía a la vieja guardia del bolchevismo. A esa vieja guardia que conoció la derrota en 1905, la cárcel y el destierro en todos sus largos y duros años de conspiración y la victoria de 1917. Y que, entonces, justamente, empezó a vivir sus días más dramáticos, más agónicos, más exaltados.

Como la mayor parte de los hombres de la vieja guardia, Dzerjinski, era un revolucionario nato. Su biografía hasta octubre de 1917,
es absolutamente la biografía de un agitador. A la edad de 17 años, estudiante de retórica en el colegio de Vilna, se enrola en el socialismo y se consagra a su propaganda. Tres años después dirige en Kovno las grandes huelgas de 1879, señalándose desde entonces a la policía zarista como un agitador peligroso. Deportado de Kovno, Dzerjinski se dedica a la organización del partido social-democrático en Varsovia, actividad que le cuesta primero a prisión, luego la deportación a Siberia.

Escapa a esta última pena refugiándose en Alemania. El año trágico de 1905, encuentra en Varsovia en un puesto directivo de la social-democracia polaca. Condenado nuevamente al exilio de Siberia, Dzerjinski, logra fugar por segunda vez, pero regresa a su trabajo revolucionario en 1912 y la policía zarista cae implacable sobre él. La revolución de Kerenski, le abre finalmente, en 1917, las puertas de la prisión. Y Dzerjinski, vuelve a su puesto de combate. Participa activa y principalmente en la revolución bolchevique como miembro del Comité Militar revolucionará, en primera fila en la responsabilidad y en el riesgo.

En el Gobierno revolucionario, su tarea es, como siempre, una de las más penosas. Le toca presidir la Cheka, tan mal afamada por su dura función de tribunal revolucionario. En 1919, es nombrado además ministro del interior. La revolución, atacada en múltiples frentes, debe defenderse por todos los medios. Dzerjinski lo sabe. Y asume la responsabilidad histórica de la tremenda batalla. La contrarevolución es al fin vencida. La Cheka es reemplazada por la G. P. U. Pero Dzerjinsky, no está hecho para reposo. Se le encarga el ministerio de vías de comunicación. Rusia necesita regulariza sus desordenados transportes. Solo la terrible energía de Dzerjinsky es capaz de conseguirlo. Y, en efecto, los trenes al poco tiempo marchan normalmente. En fin, cuanto Rykoff es llamado a la presidencia del Consejo de Comisarios del pueblo, Dzerjinsky lo reemplaza en la presidencia del consejo nacional de economía.

En este puesto, entregado a la labor gigantesca de disciplinar y reorganizar la economía rusa, lo ha sorprendido la muerte. Dzerjinsky ha dado a la revolución, hasta su último instante, su energía y su potencia formidables de organizador.

No era un teórico sino un práctico del marxismo. No deja obra teorética. Encontró siempre, claro y neto, su camino. No tuvo tiempo sino para la acción. Le faltaban dotes de leader, de caudillo. Pero Dzerjinsky no ambicionó nunca más de lo que debía ambicionar. Tenia el genio de la organización; no de la creación. Aunque parezca paradójico, es lo cierto que este agente de la revolución, que pasó la mayor parte de su vida entre el complot, la prisión y el destierro, era fundamentalmente un agente del orden.

La mayor parte de los hombres aceptan probablemente como la imagen verdadera de Dzerjinsky, la fosca imagen del jefe de la Cheka inventada por las leyendas del cable. Pero ésta es, seguramente, la menos real de todas sus obras. Dzerjinsky, según el testimonio de los extranjeros que lo visitaron y conocieron en su despacho de Moscú daba una impresión de asceta. Era, físicamente, un monje magro, dulce y triste. Herriot, en su libro, "La Rusia Nueva" lo llama el Saint Just eslavo. Nos habla de su aire de asceta, de su figura de icono. De su cuarto sin calefacción, desnudo y humilde como una celda, cuyo acceso no defendía ningún soldado.

Después de su muerte el cable anuncia cotidianamente la reacción y el desorden en Rusia. Se ha vivido tanto tiempo con la idea de que este frío eslavo, tenía a Rusia en un puño que, apenas se le ha sabido muerto, la esperanza de los enemigos de la revolución ha renacido. Las polémicas, los debates internos del partido bolchevique, tan antiguos como el partido mismo, son presentados como las primeras escaramuzas de una sangrienta guerra civil. Quebrada la última esperanza de contrarevolución, toda la esperanza del capitalismo occidental está en la posibilidad de un cisma del bolchevismo.

Este cisma, claro está, no es teórica ni prácticamente imposible. Pero sí improbable. El mismo alcance so atribuyó después de la muerte de Lenin al disenso entre el directorio del partido y Trotski. Se dijo entonces que Trotski había sido aprehendido y deportado. Que una parte del ejército rojo se había sublevado a su favor. Todo, invención absurda. Meses después, Trotski, no obstante su oposición a la mayoría del directorio, regresaba a ocupar disciplinadamente su puesto en el gobierno de Rusia.

José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira

El proceso de la literatura nacional XVII [Recorte de prensa]

El proceso de la literatura nacional XVII

He escrito en mi anterior artículo que José María Eguren representa en nuestra historia literaria la poesía pura. Este concepto no tiene ninguna afinidad con la tesis del Abate Bremond. Quiere simplemente expresar que la poesía de Eguren se distingue de la mayor parte de la poesía peruana en que no pretende ser historia, ni filosofía ni apologética sino exclusiva y solamente poesía.

Los poetas de la República no heredaron de los poetas de la colonia la afición a la poesía teológica —mal llamada religiosa o mística— pero si heredaron la afición a la poesía cortesana y ditirámbica. El parnaso peruano se engrosó bajo la república con nuevas odas, magras unas, hinchadas otras. Los poetas pedían un punto de apoyo para mover el mundo, pero este punto de apoyo era siempre un evento, un personaje. La poesía se presentaba por consiguiente subordinada a la cronología. Odas a los héroes o hechos de América
cuando no a los reyes de España, constituían los más altos monumentos de esta poesía de efemérides o de ceremonia que no encerraba la emoción de una época o de una gesta sino apenas de una fecha. La poesía satírica estaba también, por razón de su oficio, demasiado encadenada a lo efímero cotidiano.

En otros casos, los poetas cultivaban el poema filosófico que generalmente no es poesía ni es filosofía. La poesía degeneraba en un ejercicio de declamación metafísica.

El arte de Eguren es la reacción contra este arte gárrulo y retórico, casi íntegramente compuesto de elementos temporales y contingentes. Eguren se comporta siempre como un poeta puro. No escribe un solo verso de ocasión, un soIo canto sobre medida. No se preocupa del gusto del público ni de la crítica. No canta a España, ni a Alfonso XIII, ni a Santa Rosa de Lima. No recita siquiera sus
versos en veladas ni fiestas. Es un poeta que en sus versos dice a los hombres únicamente su mensaje divino.

¿Cómo salva este poeta su personalidad? ¿Cómo encuentra y afina en esta turbia asmósfera literaria sus medios de expresión? Enrique Bustamante y Ballivián que lo conoce íntimamente nos ha dado un interesante esquema de su formación artística: "Dos han sido los más imperantes factores en la formación del poeta dotado de riquísimo temperamento: las impresiones campestres recibidas
en su infancia en "Chuquitanta", hacienda de su familia en las inmediaciones de Lima y las lecturas que desde su niñez le hiciera de los
clásicos españoles su hermano Jorge. Diéronle las primeras no solo el paisaje que da fondo a muchos de sus poemas, sino el profundo sentimiento de la Naturaleza expresado en símbolos como lo siente la gente del campo que lo anima con leyendas y consejas y lo puebla de duendes y brujas, monstruos y trasgos. De aquellas clásicas lecturas, hechas con culto criterio y ponderado buen gusto, sacó la afición literaria, la riqueza de léxico y ciertos giros arcaicos que dan sabor peculiar a su muy moderna poesía. De su hogar profundamente cristiano y místico de recia moralidad cerrada obtuvo la pureza de alma y la tendencia al ensueño. Puede agregarse que en él, por su hermana Susana, buena pianista y cantante, obtuvo la afición musical que es tendencia de muchos de sus versos. En cuanto al color y a la riqueza plástica, no se debe olvidar que Eguren es un buen pintor (aunque no llegue a su altura de poeta) y que comenzó a pintar antes de escribir. Ha notado algún crítico que Eguren es un poeta de la infancia y que allí está su virtud principal. Ello seguramente ha de tener origen (aunque discrepemos de la opinión del crítico) en que los primeros versos del poeta fueron escritos para sus sobrinas y que son cuadros de la infancia en que ellas figuran.

Encuentro excesivo o, más bien, impreciso, calificar a Eguren de poeta de la infancia. Pero me parece evidente su calidad esencial de poeta de espíritu y sensibilidad infantiles. Toda su poesía es una versión encantada y alucinada de la vida. Su simbolismo viene, ante todo, de sus impresiones de niño. No depende de influencias ni de sugestiones literarias. Tiene sus raíces en la propia alma de poeta. La poesía de Eguren es la prolongación de su infancia. Eguren conserva íntegramente en sus versos la ingenuidad y la "reverie" del niño. Por eso su poesía es una visión tan virginal de las cosas. En sus ojos deslumbrados de infante,, está la explicación total del milagro.

Este rasgo del arte de Eguren no aparece solo en las que específicamonte pueden ser clasificadas como poesías de tema infantil. Eguren expresa siempre las cosas y la Naturaleza con imágenes que es fácil identificar y conocer como escapadas de su subconciencia de niño. La plástica imagen de un "rey colorado de barba de acero" —una de las notas preciosas de "Eroe" poesía de rubendaria— no puede ser encontrada sino por la imaginación de un infante. "Los reyes rojos", una de las más bellas creaciones del simbolismo de Eguren, acusa análogo origen en su bizarra composición de calcomanía:

Desde la aurora
combaten dos reyes rojos,
con lanza de oro.

Por verde bosque
y en los purpurinos cerros
vibra su ceño

Falcones reyes
batallan en lejanías
de oro azulinas

Por la luz cadmio,
airadas se ven pequeñas
sus formas negras.

Viene la noche
y firmes combaten foscos
los reyes rojos.

Nace también de este encantamiento del alma de Eguren su gusto por lo maravilloso y lo fabuloso. Su mundo es el mundo indescifrable y aladinesco de la niña de la lámpara azul. Con Eguren aparece por primera vez en nuestra literatura la poesía de lo maravilloso. Uno de los elementos y de las características de esta poesía es el exotismo. "Simbólicas" tiene un fondo de mitología escandinava y de medioevo germano. Los mitos helenos no asoman nunca en el paisaje wagneriano y grotesco de sus cromos sintetistas.

José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira

El proceso de la literatura nacional XVIII [Recorte de prensa]

El proceso de la literatura nacional XVIII

Eguren no tiene ascendentes en la literatura peruana. No los tiene tampoco en la propia poesía española. Bustamante y Ballivián ni afirma que González Prada "no encontraba en ninguna literatura origen al simbolismo de Eguren". También yo recuerdo haber oído a González Prada más o menos las mismas palabras.

Clasifico a Eguren entre los precursores del periodo cosmopolita de nuestra literatura. Eguren —he dicho— aclimata en un clima poco propicia a la flor preciosa y pálida del simbolismo. Pero esto no quiere decir que yo comparta, por ejemplo, la opinión de los que suponen en Eguren influencias vivamente perceptibles del simbolismo francés. Pienso, por el contrario que esta opinión es equivocada. El simbolismo francés no nos da la clave del genio de Eguren. Se pretende que en Eguren hay trazas especiales de la influencia de Rimbaud. Mas el gran Rimbaud era temporalmente, la antítesis de Eguren. Nietzcheano, agónico, Rimbaud habrá exclamado como el Guillén de "Deucalión": "Yo he de ayudaral Diablo a conquistar el cielo". André Rouveyre lo declara "el prototipo del sarcasmo demoniaco y del blasfemo despreciante". Mílite de la Comunica, Rimbaud tenía una psicología de aventurero y de revolucionario. "Hay que ser absolutamente moderno" —repetía—. Y para serlo dejó a los veintidós años la literatura y París. A ser poeta en París prefirió ser "pionnier" en África. Su vitalidad excesiva no se resignaba a una bohemia citadina y decadente, más o menos verlainiana. Rimbaud, en una palabra, era un ángel rebelde. Eguren, en cambio se nos muestra siempre exento de satanismo. Sus tormentas, sus pesadillas son encantada e infantilmente arcangélicas. El poeta de "La Niña de la Lámpara Azul" encuentra pocas veces su acento y su alma tan cristalinamente como en "Los Angeles Tranquilos":

“Pasó el vendabal;
ahora con perlas y berilos,

cantan la saledad aurora,
cantan la soledad aurora

Modulan canciones santas
en dulces bandolines;
viendos caídas las hojosas plantas
de campos y jardines.

Mientras el sol en la neblina
vibra sus oropeles,
besan la muerte blanquecina
en los Sabaras crueles.

Se alejan de madrugada
con perlas y berilos
y con la luz del cielo em la mirada
los ángeles tranquilos.

El poeta de "Simbólicas" y de "La Canción de las figuras" representa, en nuestra poesía, el simbolismo; pero no un simbolismo. Y mucho menos una escuela simbolista. No le regateamos originalidad. No es posible, no es lícito regatearla a quien ha escrito versos tan absoluta y rigurosamente originales —y geniales— como los de "El Duque":

Hoy se casa el duque Nuez;
viene el chantre, viene el juez
y con pendones escarlata
florida cabalgata;
a la una a las dos, a las diez;
que se casa el Duque primor
con la hija de Clavo de Olor.
Allí están, con pieles de bisonte,
los caballos de Lobo del Monte,
y con ceño triunfante,
Galo cetrino, Rodolfo montante.
Y en la capilla está la bella,
mas no ha venido el Duque tras ella;
las magnates postradores
aduladores
al suelo el penacho inclinan;
los corvados, los bisiestos
dan sus gestos, sus gestos, sus gestos;
y la turba melenuda
estornuda, estornuda, estornuda.
Y a los pórticos y a los espacios
mira la novia con ardor...
son sus ojos dos topacios
de brillor
Y hacen fieros ademanes,
robles rojos como alacranes;
concentrando sus resuellos
grita el más hércúleo do ellos:
¿Quién ni gran Duque entretiene?
¡ya el gran cortejo se irrita!,...
Pero el gran Duque no viene;...
se lo ha comido Paquita.

Rubén Dario creía pensar en francés más bien que en castellano. Probablemente no se engañaba. El decadentismo, el preciocismo, el bizantinismo de su arte son los del París finisecular y verlainiano del cual el poeta se sintió huésped y amante. Su barca, "provenía del divino astillero del divino Watteau". Y el galicismo de su espíritu engendra el galicismo de su lenguaje. Eguren no presenta el uno ni el otro. Ni siquiera su estilo se resiente de francesamiento. Su forma es española; no es francesa. Es frecuente y es sólito en sus versos, como lo remarca Bustamante y Ballivián, el giro arcaico. En nuestra literatura, Eguren es uno de los que representan la reacción contra el españolismo porque, hasta su orto, el españolismo era todavía retoricismo barroco o romanticismo grandilocuente. Eguren, en todo caso no es como Rubén Darío un enamorado de la Francia siglo dieciocho y rococó. Su espíritu desciende del Medioevo, más bien que del Setecientos. Yo lo hallo hasta más gótico que latino. Ya he aludido a su predilección por los mitos escandinavos y germánicos. Constataré ahora que en algunas de sus primeras composiciones, de acento y gusto un poco rubendarianos, como "Las Bodas Veinesas" y "Lis", la imaginación de Eguren abandona el mundo dieciochesco para partir en busca de un color o una nota medioevales:

"Comienzan ambiguas
añosas marquesas
sus danzas antiguas
y sus polonesas.

Y llegan arqueros
de largos bigotes
y evitan los fieros
de los monigotes”.

Me parece que algunos elementos de su poesía —la ternura y el candor de la fantasía verbigratia— emparentan vagamente a veces a Eguren con Maeterlink— el Maeterlink de los buenos tiempos. Pero esta indecisa afinidad no revela precisamente una influencia maeterlinkiana. Depende más bien de que la poesía de Eguren, por las rutas de lo maravilloso por los caminos del sueño, toca el misterio. Mas Eguren interpreta el misterio con la inocencia de un niño alucinado y vidente. Y en Maeterlink el misterio es con frecuencia un producto de alquimia literaria.

Objetando su galicismo, analizando su simbolismo. se abre de improviso, feéricamente como en un encantamiento la puerta secreta de una interpretación genealógica del espíritu y del temperamento de José M. Eguren.

José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira

El proceso de la literatura nacional XIX [Recorte de prensa]

El proceso de la literatura nacional XIX

Eguren desciende del Medioevo. Es un oro puro —extraído en el trópico americano— del occidente medioeval. No proce de laEspaña morisca sino de la España gótica. No tiene nad de árabe en su temperamento ni en su espíritu. Ni siquiera tiene mucho de íntimo. Ni siquiera tiene mucho de latino. Sus gustos son un poco nórdicos. Pálido personaje de Van Dyck, su poesía se puebla a veces de imágenes y reminiscencias flamencas y germanas. En Francia el clasicismo le reprocharía su falta de orden y claridad latinas. Maurras lo hallaría demasiado tudesco y caótico. Porque Eguren no procede de la Europa renacentista o rococó. Procede espiritualmente de la edad de las cruzadas y las catedrales. Su fantasía bizarra tiene un parentesco característico con la de los decoradores de las catedrales góticas en su afición a lo grotesco. El genio infantil de Eguren se divierte en lo grotesco, finamente estilizado con gusto prerrenacentista:

"Dos infantes oblongos deliran
y al cielo levantan sus rápidas manos
y dos rubias gigantes deliran
y el coro preludian cretinos ancianos".
''Y al dulzor de virgíneas camelias
ya en pos del cortejo la banda macrovia
y rígidas, fuertes, las tías Amelias,
y luego cojeando, cojeando la novia".
(Las Bodas Vienesas)

"A la sombra de los estucos
llegan viejos y zancos,
en sus mamelucos
los vampiros blancos".
("Diosa Ambarina")

"Los magnates postradores
aduladores
al suelo el penacho inclinan
los corvados, los bisiestos
dan sus gestos, sus gestos, sus gestos;
y la turba melenuda
estornuda, estornuda, estornuda".
("El Duque")

En Eguren subsiste, mustiado por los siglos, el espíritu aristocrático. Sabemos que en el Perú la aristocracia colonial se transformó en burguesía republicana. El antiguo "encomendero" reemplazó formalmente sus principios feudales y aristocráticos por los principios demoburgueses de la revolución libertadora. Este sencillo cambio le permitió conservar sus privilegios de encomendero y latifundista. Por esta metamorfosis, así como no tuvimos bajo el virreinato una auténtica aristocracia, no tuvimos tampoco bajo la república una auténtica burguesía. Eguren —el caso tenía que darse en un poeta— es talvez el único descendiente de la genuina Europa medioeval y gótica. Bisnieto de la España aventurera que descubrió América, Eguren se satura en la hacienda costeña, en el solar nativo, de ancianos aromas de leyenda. Su siglo y su medio no sofocan en él del todo el alma medioeval. (En España, Eguren habría amado como Valle Inclán los héroes y los hechos de las guerras carlistas). No nace cruzado —es demasiado tarde para serlo—, pero nace poeta, la afición a la aventura de su raza se salva en la goleta corsaria de su imaginación. Como no le es dado tener el alma aventurera, tiene al menos aventurera la fantasía.

Nacido medio siglo antes, la poesía de Eguren habría sido romántica (aunque no por esto de mérito menos imperecedero). Nacida bajo el signo de la decadencia novecentista, tenía que ser simbolista. (Maurras no se engaña cuando mira en el simbolismo la cola de la cola del romanticismo), figuren habría necesitado siempre evadirse de su época, de la realidad. El arte es una evasión cuando el artista no puede aceptar ni traducir la época y la realidad que le tocan. De estos artistas han sido en nuestra América —dentro de sus temperamentos y sus tiempos disímiles— José Asunción Silva y Julio Herrera y Reissig.

Estos artistas maduran y florecen extraños y contrarios al penoso y áspero trabajo de crecimiento de sus pueblos. Como diría Jorge Luis Borges, son artistas de una cultura, no de una estirpe. Pero son quizá los únicos artistas que, en ciertos períodos de su historia, puede poseer un pueblo, puede producir una estirpe. Valerio Brussiov, Alejandro Block, simbolistas y aristócratas también, representaron en los años anteriores a la revolución la poesía rusa. Venida la revolución, los dos descendieron de su torre solariega al ágora ensangrentada y tempestuosa.

Eguren, en el Perú, no comprende ni conoce al pueblo. Ignora al indio, lejano de su historia y extraño a su enigma. Es demasiado occidental y extranjero espiritualmente para asimilar el orientalismo indígena. Pero, igualmente, Eguren no comprende ni conoce tampoco la civilización capitalista, burguesa, occidental. De esta civilización, le interesa y le encanta, únicamente, la colosal juguetería, Eguren se puede suponer moderno porque admira el avión, el submarino, el automóvil. Mas en el avión, en el submarino, en el automóvil, etc., admira no la máquina sino el juguete. El juguete fantástico que el hombre ha construido para atravesar los mares y los continentes. Eguren ve al hombre jugar con la máquina; no ve, como Rabindranath Tagore, a la máquina esclavizar al hombre.

La costa mórbida, blanda, parda, lo ha aislado talvez de la historia y de la gente. Quizá la sierra lo habría hecho diferente. Una naturaleza incolora y monótona es responsable, en todo caso, de que su poesía sea algo así como una poesía de cámara. Poesía de estancia y de interior. Porque así como hay una música y una pintura de cámara, hay también una poesía de cámara. Que, cuando es la voz de un verdadero poeta, tiene los mismos méritos.

José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira

Carta de Óscar Montenegro Paz, 21/4/1927

Buenos Aires, 21 de abril de 1927
Compañero Administrador de Amauta
Lima.
De mi estima:
Acuso revibo de su atenta postal del 2 de marzo de 1927.
Por dificultades económicas, La Revista de Oriente hace varios meses que no aparece. Estamos actualmente empeñados en reorganizar las finanzas para reiniciar la publicación.
Agradecemos su aviso y hemos tomado nota para insertar el de Amauta en el primer número que aparezca.
En canje, me es grato enviarles adjunto una publicación: "La Unión Soviética en 1926".
Sin más, salúdalos cordialmente.
Óscar Montenegro Paz

Montenegro Paz, Oscar

Carta del Banco Italiano, 14/7/1930

Lima, 14 de julio de 1930
Sección Legal
Sociedad Editora Amauta
Ciudad
Acusamos recibo de su atenta de fecha 9 del mes en curso, con la que se sirven participarnos que han autorizado al administrador de esa Sociedad, señor Antonio Navarro Madrid, para girar cheques, verificar entregar y todas las operaciones del negocio de Uds., mientras dure la ausencia de su Director Gerente señor Ricardo Martínez de la Torre.
Al respecto debemos manifestarles que dicha autorización debe ser conocida mediante poder por escritura pública, de manera que esperamos ser servirán llenar este requisito a la brevedad posible a fin de poder atender los cheques girados por el señor Navarro contra la cta. cte. de Uds.
Quedamos en espera de sus noticias a este respecto; y mientras tanto nos es grato repetirnos de Uds.
Sus attos y SS. SS
Banco Italiano
Oficina de Lima

Banco Italiano

Carta de Editorial Cenit, 18/7/1930

Madrid,18 de julio de 1930
Sociedad Editora Amauta
Apartado 2107
Lima - Perú
Muy Sres. nuestros:
A su debido tiempo fue en nuestros poder su atta. 10 de junio último y en vista de sus manifestaciones les adjuntamos extracto de su apreciable cuenta, cerrado a la fecha, que como verán arroja un saldo a n/favor de pesetas 1.917,75 (mil novecientos diez y siete pesetas con 75/00).
Para reembolsarnos de este saldo, pondremos mensualmente un giro en circulación a S/respetable cargo por Ptas. 300, a 30 d/v hasta su total cancelación, y los gratos pedidos que en adelante se sirvan pasarnos, se los giraremos a los 6 meses fecha factura, según tenemos convenido.
Confiamos en que será de su agrado y conformidad la forma que damos para la cancelación del saldo pendiente, y en espera de sus noticias a este respecto no es grato reiterarnos como siempre de Uds. attos. ss. ss.
Editorial Cenit

Editorial Cenit

Carta a Román Landa Hinoztroza, 28/1/1929

28 de enero de 1929
Señor
Román Landa Hinoztroza
Muy señor nuestro:
Nos había sido grato considerarlo como agente y representante nuestro en esa, a propuesta del señor Moisés Arroyo Posada; y ya le habíamos hecho varias expediciones de nuestra revista y quincenario Labor.
Por este mismo correo le expedimos el No. 20 de Amauta que acaba desaparecer.
Adjunto encontrará Ud. un cortapapel, el señala libros Amauta. Y por el contenido del N0. 20 se enterará Ud. que hemos organizado la quincena PRO-AMAUTA del 1 al 15 de febrero.
Se trata de un llamamiento a todos nuestros amigos, simpatizantes y lectores en general, para que durante la quincena nos ofrezcan su aporte económico. Las formas como responder a nuestro llamamiento serían renovando suscriciones por un año, reclutando nuevos suscritores, adquiriendo libros de los que editamos o somos representantes, poniendo en juego la iniciativa particular. Y, nuestros agentes, cancelando la totalidad de sus saldos.
Por el óbolo mínimo de S/. 1.00 remitiremos un ejemplar del señala libros adjunto, que se lo remitimos para que lo haga conocer y nos remita el óbolo correspondiente.
La revista corresponderá a sus favorecedores publicando la lista de sus nombres, sus iniciales o sus seudónimos, según indicación que deben hacernos oportunamente.
Aprovechando de esta oportunidad para expresarle las seguridades de nuestra consideración, nos suscribimos sus S.S. que esperan sus noticias.

Sociedad Editora Amauta

Carta de Manuel Seoane, 25/2/1928

Buenos Aires, 25 de febrero de 1928
Mi querido José Carlos:
Hará cerca de un mes que le escribí, adjuntándole unos poemas de Miró y de Cisneritos, además de copia de mi artículo “Nacionalismo y limeñísimo”, que apareció en Sierra, innoblemente mutilado. Hágame el favor de decirme si la recibió.
Ahora le adjunto un artículo sobre la deuda pública peruana. Si a U. le parece que tiene cosas muy peligrosas innecesariamente, puede suprimirlas, siempre que se conserve la fuerza brutal de las cifras. Sin embargo, ha sido escrito especialmente para Amauta calculando que la estupidez policial no llegará a husmear en una cosa con tantos números. Debo decirle que los datos son rigurosamente exactos. Los cuadros oficiales que Amauta publica no permiten formarse juicio porque están hechos con propósito desorientador. Yo he hurgado pacientemente y he encontrado las formidables consecuencias que U. verá. Los tantos por ciento han sido bien calculados, pues tampoco los adjunta la estadística. Sólo quiero pedirle que me envíe la correspondiente a 1927. He venido robándolas desde el año 1923, pero ahora me vigilan terriblemente y he agotado mis recursos de ladrón.
No he recibido el número 10 ni el 11 de Amauta. Palacios tampoco. Le pido el 10 especialmente porque, a pesar de tener marcado su artículo, Palacios no me lo quiere devolver. Hasta los socialdemócratas entran por la dictadura.
Samet me dice que los vende muy bien. Ya se ha concluido el número 10. El 11 llegó ayer y se han vendido cinco. Mande U. más.
Estoy maravillado del espíritu de Blanca Luz. Cómo debe U. extrañarla mi querido amigo. Me había puesto algo rocoso, agrio, queseyó, esta lucha y este pulimento constante. Cómo ha venido a alegrar mi vida de revolucionario el espíritu ágil de esta chica tan dilapidadoramente buena. Y cómo lo quiere. Para mí reemplaza a la hermanita menor que siempre se soñó tener.
Ella, con Cisneritos y Miró, piensan resucitar Guerrilla. Creo que podrán conseguirlo. Puede tenerse muchas esperanzas en este terceto, cuyo revolucionarismo se hace cada día más consciente y más firme.
Le mandé Renovación. Ahora van otros números. Me dicen que U. va a publicar un libro. Lo anunciaré así.
Como siempre, admirado compañero, mi afecto antes que todo y luego mi absoluta adhesión intelectual.
M. Seoane
Manuel A. Seoane
(Elsa Arbutti. Charlonne 12).
A los muchachos puede escribirles bajo mi sobre.
Por favor, cuando reciba ésta, póngame unas líneas, para despejar inquietudes.

Seoane, Manuel

Carta de Guillermo Mercado, 2/1929

Arequipa, febrero de 1929
Señor Don
José Carlos Mariátegui
Lima
Bien querido compañero Mariátegui:
Apenas recibí su libro, con dedicatoria que me honra, me di inmediata cuenta de la Quincena Pro-Amauta, que la Administración, según creo, de la revista organizó e inició en los primeros días de este mes, a beneficio directo del fondo económico de la empresa.
Con el fin entonces de procurarle un óbolo popular y mayormente apreciable a Amauta traté de organizar una Velada de Arte de Vanguardia en uno de los más apropiados teatros locales, fatalmente a cargo de la fósil Academia de Música— y en este sentido, comprometido que hube a los muchachos compañeros de la izquierda, ataqué el problema del conseguimiento del citado teatrito. Fue lo mismo que meter ideas a las piedras. No se imagina, compañero, la cerrazón, el grado máximo de incomprensión que adornan las testas de los señorones de mi tierra. Fue un fracaso mi intento. Y no crea U. que sea la primera. En mi tierra fracaso hasta cuando duermo. Es increíble.
Y ante el caso irremediable de realizar la fiesta de Arte a beneficio, por el hecho de no haber más local aparente en este pueblo, y contar, además, con la sociedad en bando contrario, los muchachos no hemos desistido; hemos cambiado de táctica y así tiene U. que los pintores realizarán una Exposición de Cuadros Pro-Amauta con el fin de rifarlos y procurar fondos beneficiadores a Amauta.
Con este respecto verá U. el suelto que Noticias publicó el martes 26 último. Como se impondrá la Rifa de cuadros se realizará el próximo domingo.
En fin, en algo subsanaremos el gran deseo de ayudarle, mi querido José Carlos, ya que la estulticia provinciana me ha cruzado en lo primero.
Su compañero
Gmo. Mercado

Mercado, Guillermo

Carta de Guillermo Mercado, 20/3/1929

Arequipa, 20 de marzo de 1929
Sr. Dn.
José Carlos Mariátegui
Lima
Compañero José Carlos:
Al fin hoy, como le anunciaba , tengo la satisfacción de cooperar al restablecimiento económico de "Amauta" de manera efectiva. Acabamos con el compañero Rodríguez Escobedo, magnífico mozo, de hacerle un giro por el valor de Lp. 20 que las habrá hecho recoger seguramente hasta esta hora, de la Casa Milne por cuyo intermedio va a la orden de Ud.
No se imagina qué alegres estamos del pequeño esfuerzo que acabamos de hacer en pro de su revista, esfuerzo que valiente i entusiastamente secundado por los mozos pintores de Arequipa ha obtenido todo el éxito que se esperaba, como ha de verlo Ud. en los recortes que le adjunto.
Es la primera vez que Arequipa ha respondido al llamamiento de una revista doctrinaria, i es la primera vez también que los artistas se han sentido tan juntos como un puñado de seguras esperanzas venideras.
Todos, por lo menos casi todos, han contribuido con una o más obras pictóricas al mayor realce de la exposición, "pro-Amauta" de manera que el éxito, -como Ud ha de ver por el Balance que envía Rodríguez Escobedo, no se hizo esperar; pues vendidos i rifados todos los cuadros nos dieron un gran resultado. Lástima que en Arequipa hayan tan pocos pintores.
No puedo olvidar confesarle que Luis de la Jara, el simpático director de "Noticias" nos ha ayudado como ninguno, con gran inteligencia i generosidad. No habiendo un local aparente para la Exposición fue él quien la auspició cediéndonos su sala de recibo o dirección para realizarla. Así como los muchachos de la redacción de "Noticias", trabajando en toda la línea a favor de la exposición se han ganado sitio firme en nuestra amistad de trabajadores, porque bien nos lo han hecho entender que han tenido fervor i convicción en sus actos.
Es así como se comienza a ser hombre siendo peón de las grandes construcciones del espíritu.
Siendo "Amauta" con Ud. el más alto torreón de nuestras aspiraciones americanistas, no podíamos quedarnos quietos, con solo la mueca senil de la conmiseración en los labios. Teníamos que estar en nuestros sitios de trabajadores forzosamente para evitar su caída y derrumbamiento.
Por eso porque nos sentimos trabajadores de "Amauta" mejor que altoparlante amigos de "Amauta" hemos realizado este pequeño esfuerzo - imperativo mandato del deber - que nos ha llenado de máxima alegría porque sabemos que es un triunfo en favor de la causa de la libertad i del espíritu.
Su compañero.
Gmo. Mercado
P.D. Escribe a Ud. Rodríguez E.

Mercado, Guillermo

Carta de M. Julio Delgado A., 22/2/1930

Mollendo, 22 de febrero de 1930
Al señor D. José Carlos Mariátegui
Lima.
Mi distinguido señor don José Carlos:
Por la premura de mi viaje, no pude ir a despedirme, pues tuve que hacerla operar a mi mamá de una eventración.
Me tiene en este puerto, en el que permaneceré hasta el 3 de marzo y después de esta fecha en Arequipa, donde podré cumplir sus gratas órdenes. He venido a pasar una temporada.
En el número 27 de Amauta he leído, el artículo que le dejé, entre el apropiado rubro de “Esquemas”. Muy agradecido por el sitio.
Adjunta a ésta encontrará un articulito de actualidad. He hecho sintético porque he creído que Amauta, está, como siempre, llenado con trabajos más importantes. Dada la condición actual del periodismo tiene distinto ropaje del espíritu que informa. En fin, siempre que le gustara podrá ser incluido en su Revista.
Si tuviera Ud. tiempo le rogaría me indique las revistas principales sobre Ciencias Sociales, sobre todo Sociología.
Pienso publicar el librito de que le hablé se titula: "Folklore y apuntes para la Sociología Indígena"; de modo que antes de hacerlo deseo tener su valiosa opinión.
Lo saludo con la estimación de siempre y ojalá que no haya sufrido tropiezo su mejoría. Suyo atento.
M. Julio Delgado A.

Delgado A. M. Julio

Carta de Adrián Durant Gonzales, 11/3/1930

Sicuani, 11 de marzo de 1930
Señor don
José Carlos Mariátegui
Lima.
Distinguido amigo:
Tengo la evidencia que mi anterior de enero último llegó con oportunidad a su poder; hoy me es muy satisfactorio anunciarle que los de esta casa de "La Verdad" en la que existe cariño y admiración por su labor ideológica, estamos organizando una velada en favor de "Amauta". Tengo la evidencia de que conseguiremos éxito en ambos sentidos: económico y literario; también he conseguido que el pintor José Uría obsequie un cuadro para rifarlo.
De forma que el producto de ambos me será muy grato enviarle mediante un giro postal. Ojalá que esta demostración dela intelectualidad de Sicuani sirva de aliento y alivio a la magna labor que lleva Ud. a cabo.
Por el recorte que le adjunte se informará Ud. que contamos con la cooperación de varios y distinguidos miembros de nuestra sociedad; seguramente alcanzarán a veinte las personas que nos presten su contingente en dicha velada; vea Ud. si les manda algo que testimonie el agradecimiento de "Amauta"
Le estrecha fuertemente la diestra su affmo. amigo
Adriant Durant Gonzales

Durandt Gonzales, Adrián

La literatura yugoslava de hoy de R. Kaltofen, c.1929

Artículo de R. Kaltofen titulado "La literatura yugoslava de hoy" de 1929.

Transcripción parcial:

Cuando al concluir la guerra mundial, el deseo de unión de los serbios obtuvo satisfacción en su mayor parte, fue ciertamente creada la forma externa de la unidad, pero pronto se puso de manifiesto cuán diferentes era los caminos tomados en el dominio cultural por cada uno de los hermanos. Los croatas, que con su naturaleza hermética permanecen fuertemente aferrados a sus rancias tradiciones, se habían apartado bajo el dominio de Austria de la vida de los serbios, hablándose sometidos a influencias tanto alemanas como italianas. Por su parte, los serbios, como consecuencia de su estado secular de vasallaje bajo el régimen turco, estaban influenciados en alto grado por este último. Esto explica el hecho de que, desde el principio, apareciesen inmediatamente dos centros, no solo políticos, sino también culturales: Zagreb y Belgrado. Y aún habrá de pasar mucho tiempo antes de que desaparezcan estos antagonismos, originados por un desarrollo enteramente diferente. Cierto que se va notando cada vez más la influencia de un centro solo: la formación del Estado yugoeslavo ha hecho retroceder las influencias italotudescas en beneficio de un carácter nacional.

En la literatura yugoeslava de hoy se pueden distinguir tres periodos: La más antigua literatura, que llega poco más o menos hasta 1900, fue romántica y se desenvolvió bajo la influencia alemana. A ella perteneció el conocido novelista croata zenoa. Luego, influencia francesas e italianas determinaron la difusión del esteticismo y el formalismo. La manera de D'Annunzio ha influido sobre Voinovic y Begovic. A partir de 1914 se manifiestan todas las tendencias europeas: expresionismo, dadaísmo, futurismo, súper-realismo. Los croatas se apoyan principalmente en los alemanes; los serbios en los franceses. Apenas hay escritores con ideas socialistas. En la prensa obrera de se encuentra comienzos de tal literatura, por ejemplo "Borba", Zagreb, etc.

[..]

Kaltofen, R.

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