Item 1920-03-06 - Carta a Bertha Molina (Ruth), 6/3/1920

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Código de referencia

PE PEAJCM JCM-F-03-05-5.1-1920-03-06

Título

Carta a Bertha Molina (Ruth), 6/3/1920

Fecha(s)

  • 1920 (Creación)

Nivel de descripción

Item

Volumen y soporte

2 folios en 2 mylar. Formato papel

Área de contexto

Nombre del productor

(1894-1930)

Historia biográfica

Nació el 14 de junio de 1894 en el departamento de Moquegua (Perú). Sus padres fueron Francisco Javier Mariátegui Requejo y Maria Amalia La Chira Ballejos.
En 1909, a una edad temprana, ingresa a trabajar como "alcanzarrejones" (portapliegos), en el diario "La Prensa". En 1911 publica su primer artículo en el diario "La Prensa", bajo el seudónimo de Juan Croniqueur. Para 1914 comienza a escribir regularmente artículos para "La Prensa" sobre tópicos literarios y artísticos y colabora con la revista "Mundo Limeño". Al año siguiente empieza a colaborar con la revista hípica "El Turf" y con la revista femenina "Lulú" en donde escribe notas sociales, cuentos y poesías.
Para 1917 y por corto tiempo publica el diario "La Noche" en contraposición con el diario "El Día" el cual se encontraba vinculado al gobierno de José Pardo y Barreda. Ese mismo año gana el premio Municipalidad de Lima por su crónica periodística "La Procesión Tradicional", otorgado por el Círculo de Periodistas quiénes luego lo eligieron como vicepresidente de la organización.
Durante los meses de mayo a agosto de 1919, publica el diario "La Razón", que sirvió para apoyar el paro general por el abaratamiento de las subsistencias y el movimiento de reforma universitaria. Ese mismo año el diario fue clausurado por presión del gobierno de Leguía y es enviado a Italia como agente de propaganda del Perú en el extranjero, como forma de encubrir su deportación. Ese mismo año conoce a Anna Chiappe.
En 1920, Mariátegui empieza a colaborar con el diario “El Tiempo”, estas publicaciones fueron posteriormente agrupadas como “Cartas de Italia”. Ese mismo año inicia su formación marxista a través de la lectura sistemática de literatura pertinente.
Regresa al Perú en 1923 y establece contacto con Haya de la Torre y la Universidad Popular en donde comienza su ciclo de conferencias titulado "Historias de la Vida Mundial" además colabora con la revista "Variedades", en la sección "Figuras y Aspectos de la Vida Mundial". Sin embargo, durante ese año Haya de la Torre es deportado por el gobierno de Leguía y Óscar Herrera asume la rectoría de la Universidad Popular y Mariátegui la dirección de la revista “Claridad”. Es arrestado en una reunión de dicha revista junto con un grupo de profesores y alumnos de la Universidad Popular.
En Octubre de 1925, funda la Editorial Minerva junto con su hermano Julio César y publica su primer libro "La escena contemporánea". En setiembre de 1926 funda la revista Amauta que tuvo como finalidad ser la voz de un socialismo incluyente. La revista permitió dar voz a muchos intelectuales como Martín Adán, Luis Alberto Sánchez, José María Eguren, Javier Diez Canseco, entre otros. Al año siguiente Leguía denuncia un "complot comunista" e inicia la represión contra los núcleos obreros e intelectuales. Como consecuencia se clausura “Amauta” y la Editorial Minerva y Mariátegui estudia la posibilidad de trasladarse a Buenos Aires o Montevideo. Sin embargo, tras muchos esfuerzos reaparece en diciembre la revista "Amauta".
En abril de 1928, rompe relaciones con el APRA y con Haya de la Torre y funda el "Partido Socialista Peruano". Dicho partido se consolida en el mes de octubre y José Carlos Mariátegui se convierte en el Secretario General; es importante mencionar que luego de la muerte del Amauta el partido cambia de nombre por el Partido Comunista Peruano. Ese mismo año Mariátegui publica su libro titulado "Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana", el cual fue considerado como el primer libro de análisis sobre la sociedad latinoamericana y aparece el quincenario obrero “Labor”.
Al año siguiente publica su novela corta "La novela y la vida" y funda la Confederación General de Trabajadores del Perú. En el mes de setiembre la casa de Mariátegui es allanada, esta vez debido a un supuesto “complot judío” y se clausura el quincenario “Labor”. Finalmente, fallece el 16 de abril de 1930.

Institución archivística

Historia archivística

Origen del ingreso o transferencia

Las correspondencia entre José Carlos Mariátegui y Bertha Molina se adquirieron a través de la compra de ésta por parte de Javier Mariátegui Chiappe y Juan Mejía Baca el 12 de enero de 1985.

Área de contenido y estructura

Alcance y contenido

Transcripción completa (se ha respetado la grafía del original):
Roma, 6 de marzo 1920
Tu carta me ha llegado con mucho retardo. Antes de ser depositada en la estafeta ha tenido que sufrir una larga tramitación burocrática. Sólo después de haber recorrido todas las oficinas postales ha arribado a una donde un sello me ha calificado así: “Sconosciuto dal portalettere”.
Yo la esperaba. Sabía que tú me escribirías. Que no podías dejar de escribirme. Y, al recoger mi correspondencia, unas veces del consulado, otras veces del apartado de la legación, otras veces de la estafeta, buscaba siempre tu grato sobre de anónimo femenino. Perdóname el calificativo. Pero desde que recibí tu primera carta, guardo de tus sobres la impresión de unos sobres de anónimo. De anónimo amable y bien hecho; pero anónimo siempre. ¿Me lo perdonas?
Me dices: "Tu letra está cansada. No es la misma de años atrás". Es muy cierto. No solo la letra está cansada en mí. También están cansadas la juventud, el alma, la voz, la sonrisa, la mirada, la frase, todo, todo. La adolescente y lírica fé de mis años pasados, - de cuando yo era Juan Croniqueur, de cuando yo era un “niño talentoso y malcriado" como, más o menos, me dijo una vez Clemente Palma en su “Crónica”—, me ha abandonado.
Tú sabes que no todos han sido conmigo, igual que tú, generosos y comprensivos. Me han agredido tanto que he tenido que vivir siempre en son de combate. Se ha aprovechado los menores pretextos para soliviantar contra mí la ciudad. He salido de una asechanza para caer en otra. Escándalo tras escándalo. Escándalo de Norka Rouskaya, escándalo de los militares, etc., etc. Cierto que yo no he sido prudente jamás. Pero es que no he podido, no puedo, ni podré serlo. Un hombre todo sinceridad no puede ser prudente. No puede ocultar su abominación de la estupidez, ni su pasión por la belleza, la verdad y el talento.
La agresividad que yo he despertado generalmente me envanece a ratos. (Contigo no debo ser falsamente modesto). Ves que si no valiese algo, si fuese un mediocre como los demás, no sería posible que suscitase sórdidas hostilidades. Mas que yo las ha suscitado contemporáneamente Abraham Valdelomar, mi amado amigo, el más brillante talento literario del Perú de hoy y del Perú de ayer. En el Perú es necesario ser absolutamente mediocre para no ser detestado. El talento causa miedo y, por ende, reacción.
Pero no vale la pena hablar de estas cosas cuando se está tan lejos de Lima y, sobre todo, cuando, en los momentos sentimentales, se le extraña amorosamente. Porque mi querida Ruth, yo soy lo bastante romántico, a pesar de mis excepticismos, para extrañar amorosamente mi ciudad. No te miento. En el fondo soy un alma sencilla fiel a sus afectos y menesterosa de ternura.
¿Qué quieres que te cuente de mi vida actual? ¿Que leo y estudio? Esto carece de importancia. ¿Que Roma es hospitalaria y buena conmigo? Esto carece de importancia también.
Hasta ahora mi sensación más plácida es esta: la sensación de la libertad. En New York, en París, en Roma, se siente uno libre, totalmente libre, ilimitadamente libre. No hay quien espíe, no hay quien vigile, no hay quien controle, no hay quien envidie, no hay quien aceche. Y el desconocido es más libre que todos. La ciudad lo acoge sin prevención, sin prejuicio, sin reticencia. ¡Es muy interesante, Ruth, ser un desconocido!
Leo en tu carta: “Ya nada te falta”. Y yo, en el mismo instante, siento que me falta todo. Si Ruth, no me falta nada y me falta todo. He hecho una vida febril, intensa, vertiginosa, he recorrido la escala de todas las emociones, he conocido lo desconocido; y, sin embargo, me falta todo.
Tu lealtad, tu dulzura, tu solicitud conmigo me hacen mucho bien. Te los agradezco con todo el corazón. Nuestra amistad rara, secreta y desinteresada es, como tú dices, una amistad única. Es y será una amistad única en nuestras vidas y en el mundo.
Otra carta mía te llevará algunas impresiones. Te hará conocer también algunos versos míos. A condición de que los conozcas tú sola. Me traicionarías si los hicieras conocer a otras personas. ¿No es verdad?
Ahora debo recibir a mi profesor de italiano. Son las 3 y 25 p.m. Dentro de cinco minutos llegará. Tal vez antes de cinco minutos. Hoy su visita, su lección y su italiano serán inoportunos para mí. Serán detestables, serán fastidiosos, serán mortales. La tarde es de primavera. Mi estancia está llena de sol. Llega hasta ella, no sé de dónde, una música de piano, una música apasionada y sentimental como el alma de este pueblo. Yo quisiera escribirte esta tarde, largamente, interminablemente, como si en este rincón de Roma, tú y yo conversáramos solos y silenciosos. Otra vez será. Pero otra vez no habrá esta tarde de primavera, ni habrá esta sol, ni habrá esta música. ¡Ni habrá la inminencia del profesor de italiano!
Tuyo.
José Carlos
P.D. Mi dirección es: Legación del Perú. La demora de tu carta se debe a su falta de dirección. Para que una “lettera” sea depositada en la estafeta debe estar dirigida así: "Fermo posta", o “Poste restante”. Lo que equivale a nuestro español “Lista de Correos”. Pero el español, la sonora lengua de Cervantes y Gastón Roger, es completamente ignorado en los correos de Italia. Escríbeme bastante. No es una exigencia, es un ruego. Cuéntame algo interesante de la vida limeña. ¿Debo dirigirme siempre a Ruth? ¿0 debo dirigirme a Bertha? ¡Oh! He aquí al profesor. Lo precede el “cameriere” con su ritual anuncio en francés: “Monsieur, le professeur est ici”. El “camariere” no me cree capaz de entenderle dos palabras en italiano.
Adiós.
José Carlos

Valorización, destrucción y programación

Acumulaciones

Sistema de arreglo

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Condiciones de acceso

De libre descarga y visualización

Condiciones

Idioma del material

  • español

Escritura del material

Notas sobre las lenguas y escrituras

Carta manuscrita

Características físicas y requisitos técnicos

Instrumentos de descripción

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Existencia y localización de originales

La carta original se encuentra en el Archivo José Carlos Mariátegui.

Existencia y localización de copias

Puede obtener el documento en formato JPEG en el siguiente link:
Hoja 1
Cara 1: http://bit.ly/2gJex10
Cara 2: http://bit.ly/2g7kJ1O
Cara 3: http://bit.ly/2gyfbxU
Cara 4: http://bit.ly/2fRCN2a
Hoja 2
Cara 1: http://bit.ly/2gykfT4
Cara 2: http://bit.ly/2gGzAUr
Cara 3: http://bit.ly/2gKXaeY
Para obtener el documento en mayor resolución y formato pueden escribirnos al siguiente correo: archivo@mariategui.org

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Área de notas

Notas

La carta se publicó en:

  • Melis, Antonio (comp.). Correspondencia: José Carlos Mariátegui. Tomo I. Lima: Biblioteca Amauta.

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Final

Nivel de detalle

Fechas de creación revisión eliminación

2016-11-30

Idioma(s)

  • español

Escritura(s)

Fuentes

Nota del archivista

Descripción realizada por Ana Torres supervisada por José Carlos Mariátegui Ezeta

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