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Estudiantes y maestros

Los catedráticos inseguros de su solvencia intelectual, tienen un tema predilecto: el de la disciplina. Recuerdan el movimiento de reforma de 1919 como un motín. Ese movimiento no fue para ellos una protesta contra la vigencia de métodos arcaicos ni una denuncia del atraso científico e ideológico de la enseñanza universitaria, sino una violenta ruptura de la obediencia y acatamiento debidos por el alumnado a sus maestros. En todas las agitaciones estudiantiles sucesivas, estos catedráticos encuentran el rastro del espíritu de asonada y turbulencia de 1919. La Universidad -según su muy subjetivo criterio- no se puede reformar sin disciplina.
Pero el concepto de disciplina es un concepto que entiende y definen a su modo. El verdadero maestro no se preocupa casi de la disciplina. Los estudiantes lo respetan y lo escuchan, sin que su autoridad necesite jamás acogerse al reglamento ni ejercerse desde lo alto de un estrado. En la biblioteca, en el claustro, en el patio de la Universidad, rodeado familiarmente de sus alumnos, es siempre el maestro. Su autoridad es un hecho moral. Solo los catedráticos mediocres, -y en particular los que no tienen sino un título convencional o hereditario- se inquietan tanto por la disciplina, suponiéndola una relación rigurosa y automática que establece, inapelablemente, la jerarquía material o escrita.
No quiero hacer la defensa de la juventud universitaria -respecto de la cual, contra lo que pudiera creerse, me siento poco parcial y blando-, pero puedo aportar libremente a esa defensa mi testimonio, en lo que concierne a la cuestión de la disciplina, declarando que nunca he oído a los estudiantes juicios irrespetuoso sobre un profesor respetable de veras. (Las excepciones o discrepancias individuales no cuentan. Hablo de un juicio más o menos colectivo). Me consta también que, cuando formularon en 1919 la lista de catedráticos repudiados, -a pesar de que el ambiente exaltado y tumultuario de las asambleas no era el más a propósito para valoraciones mesuradas- los estudiantes cuidaron de no excederse en sus condenas. Las tachas tuvieron siempre el consenso mínimo de un 90 por ciento de los alumnos de la clase respectivas. En la mayoría de los casos, fueron votadas por unanimidad y aclamación. Los líderes de la Reforma se distinguían todos por una ponderación escrupulosa. No se proponían purgar a la Universidad de los mediocres, sino únicamente de los pésimos. La sanción que encontraron en el Gobierno y en el Congreso todas las tachas de entonces, evidencia que no eran contestables ni discutibles.
El tópico de la disciplina es, pues, un tópico barato y equívoco.
Y del mismo género son las críticas que, fácil e interesadamente, se pronuncian sobre la influencia que tienen en la crisis universitaria otros relajamientos o deficiencias del espíritu estudiantil.
Contra todo lo que capciosamente se insinúe o sostenga, la crisis de maestros, ocupa, jerárquicamente el primer plano. Sin maestros auténticos, sin rumbos austeros, sin direcciones altas, la juventud no puede andar bien encaminada. El estudiante de mentalidad y espíritu cortos y mediocres, mira en el profesor su dechado o su figurín. Con un profesor desprovisto de desinterés y de idealismo, el estudiante no puede aprender ni estimar una ni otra cosa. Antes bien, se acostumbra a desdeñarlas prematuramente como superfluas, inútiles y embarazantes.
Un maestro -o, mejor, un catedrático- en quien sus discípulos descubren una magra corteza de cultura profesional, y además, carece de autoridad y de aptitud para inculcarles y enseñarles extensión ni hondura en el estudio. Su ejemplo, por el contrario, persuade al discípulo negligente de la conveniencia de limitar sus esfuerzos, primero a la adquisición rutinaria del grado y después a la posesión de un automóvil, al allegamiento de una fortuna, y -si es posible, de paso- a la conquista de una cátedra, membrete de lujo, timbre de academia. La vida y la personalidad egoístas, burocráticas, apocadas, del profesor decorativo y afortunado influyen inevitablemente en la ambición, el horizonte y el programa del estudiante de tipo y medio. Profesores estériles tienen que producir discípulos estériles.
Sé bien que esto no inmuniza del todo a la juventud contra críticas ni reproches. La universidad no es, obligada y exclusivamente, su único ambiente moral y mental. Todas las inteligencias investigadoras, todos los espíritus curiosos, pueden -si lo quiere- ser fecundos por el pensamiento mundial, por la ciencia extranjera. Una de las características fisonómicas de nuestra época es, justamente, la circulación universal. Veloz y fluida de las ideas. La inteligencia trabaja, en esta época, sin limitaciones de frontera ni de distancia. No nos faltan, en fin, maestros latinoamericanos a quienes podamos útilmente dirigir nuestra atención. La juventud -sus propios movimientos lo comprueban y declaran- no vive falta de estímulos intelectuales ni de auspicios ideológicos. Nada la aísla de las grandes inquietudes humanas. ¿No han sido extra-universitarias las mayores figuras de la cultura peruana?
Los estudiantes, después de las honrosas jornadas de la Reforma, parecen haber recaído en el conformismo. Si alguna crítica merecen, no es por cierto la que mascullan, regañones e incomodados, los profesores que reclaman el establecimiento de una disciplina singular, fundada en el gregarismo y la obediencia pasivas.

José Carlos Mariátegui La Chira

Carta de T. Bullón Salazar, 18/1/1926

Jauja, 18 de noviembre de 1926
Señores de la Editorial Minerva
Lima,
Muy señores míos:
De acuerdo con la atta . de Uds. del 16 de Diciembre del año ppdo. recibí conforme los dieciséis ejemplares de "la Escena Contemporánea", enviados por indicación de nuestro amigo, el Señor V. Modesto Villavicencio, para la venta en ésta localidad. Aun cuando la demanda de libros en general en ésta zona son de poca ventas me esmeraré en colocarlos lo más que pueda.
CONDICIONES DE VENTA. - He de agradecer a Uds. me informen sobre las condiciones de pago, esto es, si son á firme o en consignación, a fin de tomar como base para mis pedidos futuros entratándose ya sea de los mandados ó de lo s próximos a salir .
Deseándoles éxito completo en la labor que sean impuesto, me complazco en suscribirme de Uds., como su más atto. y S.S

T. Bullón Salazar

Bullón Salazar, T.

Carta de Luis Felipe Flores, 20/3/1926

Ica, 20 de marzo de 1926
Editorial Minerva.
Lima
Muy señores míos:
Sirva la presente, para expresar mí sincero agradecimiento por el libro "La Escena Contemporánea” de José Carlos Mariátegui, que se han servido remitirme. Y como sé que es el primero, suplico se molesten en avisarme si tienen el segundo libro impreso.
Con el deseo de servirlas, les ofrezco servicios, en esta, ya sea de propaganda, dar a conocer obras editadas por Us., o formularles pedidos. Por supuesto, esto desinteresadamente. Pues aquí no se halla una agencia que tenga obras de los más celebres pensadores
universales, todas tienen folletines, cancioneros, etc. cosas nimias, pueriles, dignas, únicamente, de los adolescentes.
Esperando su respuesta, me complace repetirme de Uds. muy att. y S.S.
Luis Felipe Flores
Redactor El Tiempo y Voz de Ica

Flores, Luis Felipe

Carta de Luis Felipe Arizola Mora, 15/6/1926

Lima, 15 de junio de 1926
Sr. Julio César Mariátegui
Gerente de "Minerva"
Editorial e Imprenta "Minerva"
Muy señor mío:
Su atta circular de fecha, noviembre del año próximo pasado, me ha sido entregado por mi señor padre, con tardanza, por haber estado alejado de esta, por causas ajenas a mi voluntad.
Felicito efusivamente a Ud y al Sr. José Carlos Mariátegui, por los brillantes deseos, en bien del progreso literario del país. A la vez que deseo ser e l suscritor de sus publicaciones.
Espero que al recibir la pte. me envíen los libros que han sido publicados, así como el Boletín Bibliográfico, desde su primer número. Al portador será entregado el valor de lo que se me envíe, con su respectiva factura.
En espera de sus gratas órdenes.
quedo de Ud. atto y S.S
L.F Arizola Mora

Arizola Mora, Luis Felipe

Carta de The University Society Inc., 8/6/1929

Lima, 8 de junio de 1929
Sr.
José Carlos Mariátegui
Imprenta y Editorial Minerva
Ciudad
Muy señor nuestro:
Acusamos recibo de su apreciable del 6 del pte. y lamentamos comunicarle, que nos es imposible aceptar su propuesta sobre la garantía que Ud. ofrecía a favor del Sr. José Saldarriaga, por cuando Ud. se comprometió mancomunadamente con este señor por el total del crédito que le dimos, y sin condición alguna, sobre si era o no su empleado.
Sin otro particular, quedamos como siempre
Attis y ss.ss.
pp. The University Society Inc.

The University Society Inc.

Carta de César Landázuri, 28/12/1925

Lima 28 de diciembre de 1925
Señor
Gerente de la Editorial Minerva
Presente
Muy señor mío:
En respuesta a su atenta esquela del mes próximo pasado, le manifiesto que acepto con agrado, suscripción al libro mensual de esa Empresa.
De usted muy atento y seguro servidor.
Dirección: Señor Coronel don César Landázuri
Esperanza 30, Miraflores

Landázuri, César

Carta de Gamaliel Churata (Arturo Peralta Miranda), 4/2/1926

[Transcripción literal]
Puno, 4 de febrero de 1926
Señor Gerente de la Editorial Minerva
Sagástegui 669
Lima
Muy señor mío:
Sírvase Ud. retirar de la presente la cédula que acredita a la Biblioteca Pública de Puno, como suscritor de las ediciones "Minerva".
La forma de pago no me es posible como Ud. indica. Sólo puedo hacerlo en vista de la factura y mejor, al frente de constancia duplicada por el pago adelantado de un año. En ese sentido le ruego si está dentro de sus posibilidades, remitirme, junto con el libro de José Carlos Mariátegui.
Tal vez U. no ignore que la organización de nuestras comunas exige esta clase de trámites.
Toda publicación de esa editorial nos interesa vívamente. Dígnese, por ello, remitirnos el Boletín Bibliográfico y notificarnos con anticipación la salida de la revista que ofrecen.
Con este motivo ofrezco a U. un nuevo amigo y servidor.
Nota:- Sírvase mandarme catálogos o listas lo más completas de su Librería.
RH.
Arturo Peralta

Gamaliel Churata ( Arturo Peralta Miranda)

Carta de Enrique Bustamante y Ballivián, 18/12/1925

A bordo del “Darro”, 18 de diciembre de 1925
Mi querido Mariátegui:
Llegué a Buenos Aires con un serrano resfrío cogido en Bolivia y ello ha hecho que sólo quedara cuatro días, pues estoy con unas ganas locas de llegar a mi destino. No obstante mi corta estada en Buenos Aires, he procurado cumplir con sus encargos. En cuanto a librería y editores he hallado un ambiente poco favorable. Los editores en su mayor parte no son libreros, y hacen imposible con ello el intercambio que usted deseaba. Imagínese que las ediciones selectas son de 500 ejemplares y que Proa y Martín Fierro apenas tiran 1000.
En La Plata vi a Amaya y le entregué el libro para él, así como el de Sánchez Viamonte, que está en Europa. Amaya es persona muy simpática y ha quedado en hacer las gestiones para el canje de Proa y de las publicaciones que usted me indicaba.
Usted sabe el pesimismo de los paisanos para las empresas literarias. Todos miran la de usted como cosa quijotesca. Con Hidalgo que es, según me parece, el mejor relacionado y el menos escéptico, he dado algunos pasos. Cree él y creo yo que lo mejor es entenderse con la Agencia General de Librería y Publicaciones, Buenos Aires, Rivadavia 1573. En una entrevista que celebré con el Gerente, Mateo Infantozzi, encontré muy buena acogida. La casa es muy fuerte y asusta la cantidad de libros. Es para hacer la locura de Vegas y de Totó. Yo creo, a ojo de buen cubero, que hay varios millones. El Gerente me ha parecido persona que no se duerme y que desea ampliar los negocios de la casa en el Perú. Me hizo más preguntas al respecto de las que pude contestarle, pero sin embargo procuré darle respuesta a la buena ventura. Él me ha asegurado que tendrá con el mayor gusto relaciones con Minerva, pero en la forma de mutuas consignaciones. Él haría circular en toda la Argentina los libros de usted y les enviaría libros de los que representa. La Casa acaba de rematar un gran número de obras españolas que venden en Buenos Aires a un peso treinta y cinco los libreros y que podrían ser un buen negocio para Lima. Hay entre esas obras muchas de siete pesetas que salen a huevo. Es entendido en las consignaciones que los libros de ustedes que no se vendieran serían devueltos. La casa hace un descuento de 25% y cotiza la peseta a 30 cts. de argentino.
Para decirle del interés que tomó en el asunto el Gerente, le cuento que Hidalgo que esperaba afuera se quedó admirado de la larga lata y me vaticinó un gran éxito. Yo le dije que creía, que, como todos los negociantes me había sacado datos y eso es en gran parte la verdad. Pero le repito que demuestra gran interés por los negocios en el Perú. La casa manda libros a Rego y Pathé en Lima y a otras casas en provincias.

Bustamante y Ballivián, Enrique

Carta de Enrique Bustamante y Ballivian, 6/1926

Río de Janeiro, junio de 1926
Mi querido Mariátegui:
Por Vegas de quien acabo de recibir una carta sé que usted me ha escrito dos. Sólo he recibido una y tengo curiosidad de saber lo que diría la segunda.
He esperado hasta ahora el envío de sus libros. Mande usted quince dirigidos a mí por paquete certificado a Librería Española 13 de Maio, 13, o a la Legación. Viniendo certificado y no siendo carta llega de todas maneras. Creo que eso se puede vender y yo procuraré mandarle lo más pronto su valor. Después podemos estudiar si es posible ampliar la cosa para San Pablo y otras ciudades del Brasil. En San Pablo el movimiento de vanguardia es mucho más intenso que en Río.
He dado su dirección a varios autores que han publicado libros últimamente, para que se vaya usted enterando de literatura brasilera y poniéndose en contacto con la gente de aquí. Como sólo tenía un ejemplar de su libro no me ha sido fácil hacer propaganda. Hay entregado ya un artículo sobre él y espero que salga para mandárselo.
Qué hay de nuevas obras. Aquí acaba de salir una novela, El Extranjero, que por lo que tiene de brasilera y de americana, de vida de emigrante y de vida nuestra en todos sus aspectos, es la obra en prosa moderna más interesante del Brasil. Le he escrito al autor que es de San Pablo y creo que se la debe de haber mandado. Creo que quizás podría ser un éxito.
Con ésta le mando unas cuantas líneas y un recorte para Bazán cuyo libro es el primero de los que he traído que ha sido comentado. Hay una completa crisis de revistas y de libertad de expresión —censura, estado de sitio y toda la pereza que con estas cosas se relaciona. Nadie pues tiene entusiasmo. Y la vida y el trabajo son aquí tan duros y está tan mal remunerado, que es un heroísmo escribir para lo que no da una inmediata retribución.
Mil saludos a los amigos y los más afectuosos para usted de

Enrique Bustamante y Ballivián

Bustamante y Ballivián, Enrique

Carta de Angeles Hermanos, 28/8/1926

Huaraz, 28 de agosto de 1926
Sr. Gerente de la Editorial Minerva
Lima
Muy señor nuestro
Con fecha 27 hemos recibido la muy apreciable comunicación de Ud. su fecha 22 de junio ppdo, de la cual hemos tomado nota de su contenido.
Con mucho mas anterioridad a la citada de Ud. recibimos por la sección certificados un paquete conteniendo 16 ejemplares del nuevo volumen "El nuevo absoluto" del Dr. Mariano Iberico Rodríguez, igualmente la revista bibliográfica "Libros y Revistas".
Por correo próximo mandaremos a Ud. la liquidación y el valor dela venta de los ejemplares que se han vendido en esta plaza y entre tanto aprovechamos para reiterar una vez más nuestros servicios en esta región y superioridad como siempre.
De Ud. Muy afimmos amigos i SS.SS

Angeles Hermanos

Carta de Gamaliel Churata (Arturo Peralta Miranda), 11/1/1929

Puno, 11 de enero de [1929]
Compañero Gerente de Minerva
Lima
Distinguido compañero: Estoy sumamente apesadumbrado por la falta de cumplimiento a mi promesa de remisión de valores. Conté con que los agentes de provincias cumplieran como yo esperaba,
Esta es la razón de mi fracaso.
Y usted tiene una muy respetable cuando afirma que a las agencias que no paguen, se les suspenderá la remisión, publicando por último sus nombres. Sé que es empresa de ideal la de ustedes (sería temerario que yo no lo supiera) y sé que debemos todos celosas colaboración a esa obra... Mas cuando la colaboración no puede ser correcta, resulta más dañina que beneficiosa. por este motivo ruego a usted suspender la remisión de todas las publicaciones de Minerva (Esta mañana he recibido un nuevo paquete de "Labor") que a mi juicio lo único bueno será garantizar suscriptores, pocos, pero que alivien de esta carga pesada de las deudas de los agentes.
En todo caso, para la publicación del nombre del suscrito en lista de deudores, le encarezco esperar hasta el último momento.
Ya digo a Mariátegui que yo pagaré y lo más pronto está deuda.
Adjuntole lista de suscriptores de Carabaya, o digo Sandia, a quienes puede usted dirigirse pidiéndoles pago adelantado de suscripción. Si yo supiera que en Puno es posible encargar esta labor a otra personas, sería yo quien se la sugiriese.
Un apretón de manos de su compañero.

Gamaliel Churata ( Arturo Peralta Miranda)

Carta a Carlos V. Chávez Sánchez, 27/11/1925

Lima, 27 de noviembre de 1925
Señor Carlos V. Chávez Sánchez
Piura
Muy estimado amigo y compañero:
Fabio Camacho, dilectísimo compañero, le entregará estas líneas. Con él le envío, también, mi libro que acaba de aparecer. Le presento y recomiendo a Fabio como a uno de mis mejores amigos.
Ya estará Ud. enterado de lo que se propone la Editorial Minerva fundada por mi hermano: la edición de un libro mensual nacional o extranjero. Entre los primeros irán El Nuevo Absoluto de Iberico Rodríguez, Tempestad en la Sierra de Luis E. Valcárcel, La Aldea Encantada de Abraham Valdelomar, una selección de cuentos de Manuel Beingolea, un libro de Antenor Orrego, Corazón Payaso de Guillén, una novela de Falcón y traducciones especiales para Minerva de libros de Istrati, Romain Rolland, Gorki y otros. ––Le he escrito a López Albújar pidiéndole la segunda serie de Cuentos Andinos. Y hay muchos otros libros en vista.
Escribo al doctor Carranza proponiéndole que la librería de El Tiempo represente en Piura las ediciones de Minerva. Pero hace falta una representación activa. Cuento, seguramente, con el valioso concurso de Ud. ¿No es cierto?
Por lo pronto, me urge saber cuántos ejemplares de La Escena Contemporánea puedo hacer remitir.
He recibido sus recortes. Los he leído atentamente. Y, por supuesto, no me siento tocado por la muy justa crítica al desdén de los intelectuales limeños por las provincias. Creo tener muchos de mis mejores amigos en provincias.
En espera de sus noticias, le envía su más cordial apretón de manos su amigo y compañero.
José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui La Chira

Carta a Librería Iberico, 22/1/1927

Lima, 22 de enero de 1927
Sres. Librería Iberico
Cajamarca
Muy señor míos:
Adjunto a Uds. el extracto del estado de su cuenta con la Editorial Minerva, al 31 de diciembre.
El Dr. Mariano Iberico nos ha entregado por cuenta de Uds. la suma de S/. 34.56. que no corresponde al total de su debe por haber calculado Uds. equivocadamente el 40% de comisión.
Con los más attos. sentimientos, tengo el gusto de ofrecerme de Ud. atto. y S.S

Imprenta y Editorial Minerva

Letra de Cambio, 6/5/1927

Letra de Cambio girada por Julio César Mariátegui por la cantidad de L.p 1.3.80 (Una libra peruana trescientos ochenta milésimos) a cargo de Lizardo Palacios con fecha 6 de mayo de 1927.
Incluye Apéndice a la Letras Nº 49035/6

Mariátegui La Chira, Julio César

Fondo José Carlos Mariátegui

  • PE PEAJCM JCM-F-03
  • Fondo
  • 1894-1930

El fondo personal de José Carlos Mariátegui, pensador marxista latinoamericano más representativo del siglo XX en el Perú y Latinoamérica, está compuesto por sus documentos personales: 137 escritos, 15 conferencias, 534 documentos de su correspondencia personal, diversas credenciales como periodista y como participante en conferencias, 150 artículos publicados en revistas como Variedades y Mundial, 188 fotografías y demás tipologías documentales que se pueden apreciar en las series del fondo.
El fondo alberga actualmente 1,300 objetos documentales, de los cuales 1,051 pueden ser revisados en su catálogo digital. (archivo.mariategui.org). El catálogo se actualiza constantemente según se vayan ordenando las series y el tiempo que toma el proceso de digitalización.

José Carlos Mariátegui La Chira

Pasaporte

Pasaporte otorgado a José Carlos Mariátegui por la Casa Prefectural en Lima, el 28 de setiembre de 1919.

José Carlos Mariátegui La Chira

[Directorio de personas e instituciones] (6)

Listado de nombres y direcciones de contactos, editoriales y amigos de José Carlos Mariátegui como:

  • Sr. Director de Clarté, (París, Francia)
  • Asociación General de Profesores (tachado)
  • Waldo Frank (New York)
  • Hugo Mayo (Guayaquil, Ecuador)
  • John Mackay (Montevideo, Uruguay)
  • Oscar Herrera - Escuela Superior de Comercio (Buenos Aires, Argentina)
  • Felix del Valle - Legación del Valle (Madrid, España)
  • Xavier Abril - Legación del Valle (Madrid, España)
  • Juan J. Paiva Rojas (Paris)
  • Luis Jiménez de Asúa (Madrid, España)
  • Ernesto Quesada (Buenos Aires, Argentina)
  • Director de la Revista de Filosofía (Buenos Aires, Argentina)
  • Julio Lecaros "La vanguardia" (Guatemala) tachado
  • Alfredo Palacios (La Plata, Argentina)
  • Teniente Coronel Julio C. Guerrero (Berlín, Alemania)
  • Antón Giulio Bragalia (Roma, Italia)
  • Alfonso de Silva (París, Francia)
  • Letras y Números (Guayaquil, Ecuador)
  • Emilio Uribe (Montevideo, Uruguay)
  • Luis F. Bustamante (La Habana, Cuba)
  • Director de Revistas de las Españas (Madrid, España)
  • Oliverio Girondo (París, Francia)
  • José Ortega y Gasset (Madrid, España)
  • La Fiera Letteraria (Milano, Italia)
  • Enrique Cornejo (Buenos Aires, Argentina)
  • Bernard Shaw (Londres)
  • Bibliografía (Buenos Aires, Argentina)
  • Revista Nacional de Economía (Madrid, España)

José Carlos Mariátegui La Chira

[Directorio de personas e instituciones] (8)

Listado de personas tales como:

  • Jorge Barnechea, Chiquián
  • Carlos Manuel Cox, Arequipa
  • Víctor M. Guillén, Colegio Grau, Abancay
  • Dr. Víctor Inchaústegui, Chachapoyas
  • Manuel F. Laos, Chicla
  • Attilio R. Minuto, Moquegua
  • Dr. Casiano Rado, Cusco
  • Amador Roche, Cerro de Pasco
  • Víctor F. Suárez, Provincia de Yungay
  • Moisés Alonso , San Idelfonso
  • Dr. Edilberto, Negreiros 532
  • Luis A. Cuadros, Av. Iquitos 245
  • Ángel Cornejo, Manta 171
  • José María Torero
  • Manuel E. García
  • Abelardo Izaguirre, Canta Callao
  • Cristobal de Lozada y Praga

José Carlos Mariátegui La Chira

Certificado Médico, 1927/6/11

Certificado Médico
Los suscritos certifican:
Que han prestado y prestan sus servicios profesionales al señor José Carlos Mariátegui en su domicilio y en el Hospital de San Bartolomé. Que dicho señor padece de una tuberculosis articular y que su condición actual requiere la continuación escrupulosa y puntual del tratamiento fisioterápico y reconstituyente que ha sido iniciado y llevado a cabo en su domicilio, en donde cuenta con los elementos necesarios a su curación.
Y que en el Hospital de San Bartolomé, no existen los medios de tratamiento que el enfermo requiere.
A petición del interesado expedimos el presente certificado para los fines que él tenga por conveniente.
Lima, junio 11 de 1927
Carlos E. Roe y Eduardo J. Goicochea

Roe, Carlos

Carta de Luis Carranza, 3/1/1928

[Piura], 3 de enero de 1928
Sr. D. José Carlos Mariátegui
Lima
Mi estimado amigo:
Me apresuro a contestar su cordial misiva del 25, felicitándolo por la reaparición de Amauta, que encarna la noble campaña redencionista del indio.
Le quedo agradecidísimo por su importante colaboración a nuestro número extraordinario del 1°, del cual le envío varios ejemplares.
La simpatía que es un lazo espiritual muy fuerte, me hace pensar en la posibilidad de estrechar más nuestra amistad y mutuo apoyo en la obra de saneamiento moral que considero larga y pesada, pero indispensable en el Perú.
A Luis Alberto Sánchez, le he pedido también formalmente su cooperación en forma menos esporádica y creo que no me la niegue, porque debe pensar lo mismo que nosotros, en la necesidad de coordinar un poco a los que piensan en laborar constantemente por hacer algo útil.
Muy agradecido a sus amistosos deseos por la felicidad en el año que comienza, me es muy grato desearle igualmente buena suerte en su salud y negocios.
Muy afectuosamente
L. Carranza

Carranza, Luis

Carta de Luis López de Mesa, 12/1929

Bogotá, diciembre de 1929
noble amigo:
He resuelto demorar por dos meses la edición del volumen que ha de contener las contestaciones a mi encuesta hispanoamericana sobre:
¿Cuál es el principio filosófico que mayor influencia ha ejercido en su espíritu?
Por ser de incluir la suya, absolutamente necesaria en esta investigación.
Si usted me regala esos diez minutos de esfuerzo mental, le enviaré en "compensación" un ensayo sobre el desarrollo de la cultura en Colombia en que estoy trabajando.
Mi saludos muy cordial.
Luis López de Mesa

López de Mesa, Luis

Carta de Manuel F. Laos, 29/12/1929

Matucana, 29 de diciembre de 1929
A
José Carlos Mariátegui
Lima
C. de mi aprecio:
No quiero tardar más tiempo en enviarle estas modestas líneas de recuerdo y solidaridad. Va esta carta a Ud. y todo los camaradas de "A" y "L" con la satisfacción de hacerles presente, una ves más, la protesta y adhesión del amigo y compañero lejano. Mi silencio no ha tenido ninguna motivación de olvido hacia ustedes. Solo, razones de tiempo me inhibieron, en su oportunidad, el hacer llegar a sus manos, un mensaje más de mi amistad. Sin lugar a duda Ud. sabrá disculparme.
Se deja esperar bastante tiempo el último número de "Amauta". Qué pasa?
La suspensión de Labor, y los incidentes producidos, en esa no hacen nada más que relievar escandalosamente nuestra pobreza espiritual y de hombridad. Con ello se constata la no existencia de varonía en el conglomerado social peruano. Todo se produce. Todo lo aceptamos con conformismo y nada más. Qué bien puede decirse las formidables palabras del lampadóforo Gonzáles Prada, cuando fustigaba a los "ventrales": - ¿Dónde están pues los hombres? En què paraje los caracteres nobles y levantados? En qué lugar las inteligencias de vuelo generoso y libre? .- Si así se continúa asistiremos a la bancarrota de las más bellas aspiraciones anidadas en la consciencia de los hombres honrados y libres. Nos falta unión. Nos falta entereza. Nos sobra egoísmo, conformidad, y, lo más inicuo, mezquindad. No quiero explayarme. Me duele la conciencia. Sufro mucho. Agravándose estas depresiones de ánimo con las tantas iniquidades que me tienen, por estos momentos, el espíritu torturado.
Espero su contestación. Nuestra amistad no debe estar separada por esa barrera del silencio. Hago votos por Ud., y todos los camaradas de esa porque lo acontecido no les debe amilanar sus fuerzas luchadoras; hay que tomarlo como un mero episodio. Preludio de lo porvenir.
Anhelándoles "un feliz año nuevo", me complazco en enviarles mi voz de aliento para seguir luchando por el triunfo de la Causa Nueva, que el futuro ya es nuestro.
En espera de sus contestación, se despide afectuosamente su amigo y compañero que lo aprecia muchísimo, Suyo.
Manuel F. Laos

Laos, Manuel F.

Carta de Julián Petrovick, 7/2/1930

Santiago, 7 de febrero de 1930
Querido José Carlos
Por Blanquita del Prado, a quién trato de atender en todo lo que me es posible, me enteré minuciosamente de todo los ocurrido a Ud. y demás compañeros. Con ese motivo escribí a la Argentina, Brasil y Centro América.
Sé de su última resolución y lo espero ansioso. Ud sabe que estoy alentado al más grande de servir a la revolución. Lo único que quiero es que nos entendamos todos, no unos a otros - es ingenuo - quiero decir que nos entendamos dentro de las prácticas más urgentes de la revolución.
Creo que este año nos reuniremos - corrija en lo que me toca a mí - muchos de los que luchamos por el ideal revolucionario.
Tengo gran esperanza en ese encuentro.
"El Mercurio" dio una nota sobre su posible arribo a esta.
En el próximo número de "Letras" se publicará su retrato en una glosa mía.
Si Ud. pudiera mandar algo para acompañarnos, sería magnífico. Hágalo pronto.
Lo que quiero es que aquí se sepa quién es Ud. y cual es su valor. Le digo todos estas cosas porque sé que para Luis Alberto Sánchez hacen grandes preparativos. Fíjese que a Guillén lo agasajaron y cuanta cosa. A propósito va un artículo para "Amauta".
Le ruego publicarlo.
Mientras tanto reciba abrazos de sus compañeros.
Julián Petrovick
Magda y Serafín llegan a esta tierra 5 o diez días máximo.
De "Letras" (renovada en estos días) le solicitan colaboraciones, lo mismo que a Eguren (hay un libro de Eguren para mí?) - Dígale también a abril que mande algo y a alguna otra gente.
Para "Atenea" puede enviar algo Ud.?

Petrovick, Julián

Carta de Gamaliel Churata (Arturo Peralta Miranda), 30/7/1928

Puno, 30 de julio de 1928
Compañero Mariátegui:
Me causa mucha alegría saber que los médicos encuentran una forma definitiva de conjurar la enfermedad que tanto lo mortifica. Así ganaremos todos. Usted porque su obra podrá coronarse y nosotros que aprenderemos en ella.
Sí me informé por Babel de la edición de un ensayo suyo; y también leí en Vida Literaria de Bs. As. una referencia al mismo acontecimiento. Claro que ambas publicaciones se refieren a su obra con merecidos elogios.
Ahora estoy esperando recibir personalmente la remisión de Amauta, pues a nuestro querido Mamani lo ensoquillaron en el Cuartel, so pretexto de servicio de movilizables durante seis meses, con maniobras de llapa. De manera que mientras dura su ausencia voy a encomendarme del asunto. No obstante ordene usted que siempre rotulen los paquetes con el nombre de INOCENCIO MAMANI. Acabo de recibir un papel del dramaturgo en que me avisa el estado de sus cuentas; por manera que luego voy a liquidar. Ordene usted mientras tanto se remitan 20 ejemplares de Tempestad en los Andes, con toda la réclame posible. No será éste el último pedido. También se dignará decir se adjunte a ese este envío: l tomo Escena Contemporánea; 1 tomo El Nuevo Absoluto; 1 tomo, Kyra Kyralina, lo más pronto que se pueda.
Claro es que estamos esperando su artículo para el boletín. Tratándose de cosa sintética como esta hoja, no tiene usted que verse forzado a escribir mucho, con una página sería de sobra el honor y el provecho.
Voy a enviarle muy luego una ligera apreciación sobre José Malanca, pintor argentino, que actualmente hace pintura indoamericana, con destino a Sevilla. Se trata del pintor que creó la bandera Latino Americana del Apra, en Florencia. Es evidente que usted debe tener noticias de él. Un gran tipo de revolucionario. Este artículo irá acompañado de unas seis fotografías. Malanca visitará luego Lima con el objeto de conocer a los hombres y de exponer. Así tal nota tiene doble importancia para él; pero sobre todo comercial. En Lima no creo que sea posible esperar más.
Debo pedirle un favor en nombre de Alejandro, que se encuentra en las regiones de Carabaya, hace un mes aproximadamente. Y para ello tengo que preguntarle primeramente si personal o por medio de sus relaciones podría usted ejercer alguna influencia en el Gerente de la Caja de Depósitos y Consignaciones en favor de Alejandro. Como siempre esta consulta hecha con absoluta llaneza, espera una respuesta igualmente llana. Para fines ulteriores, entre mis planes estaría tener a Alejandro frente a la Jefatura de la Recaudadora, modo, usted comprende, de controlar la actividad del departamento. En fin, que ya le he dicho una gansada. Espero su respuesta, y mucho me alegrará que ésta viniera en sentido favorable y lo más pronto posible.
Anhelo, querido compañero, que se conserve usted bueno y que nos vengan pronto sus libros. Acabo de leer el libro de Sánchez sobre literatura peruana. Un monumento cíclico como debe ser una historia de la literatura de América, que eso es la del Perú, tiene a mi juicio, una intuición, aunque incompleta, en ese tomo de Sánchez. Falta el desarrollo, y hay que esperar.
Un gran abrazo y todo mi fervor porque la operación a que se va usted a someter, tenga éxito completo. Su compañero
Churata.

Gamaliel Churata ( Arturo Peralta Miranda)

Carta de Carlos Sánchez Viamonte, 25/10/1927

[La Plata], 25 de octubre de [1927]
Mi querido Mariátegui:
Encantado con las noticias que me da de su salud y deseando (perdóneme el egoísmo) que se vea precisado a radicarse entre nosotros para seguir publicando Amauta.
Por correo separado le envío mi "Habeas Corpus" La libertad y su garantía, que apareció hace dos meses. Me gustaría mucho conocer su opinión sobre él. Sé que Ud tiene alguna aversión a lo jurídico pero abrigo la esperanza de vencerla en parte. Ud dirá.
Aquí estamos en plena y [...] actividad: vísperas electorales [...] universidades y yo metido en [...] cosas todas absorbentes.
Mañana o pasado daré a la imprenta un libro de artículos de lucha, abigarrado, pero vivido. Se llamará Jornadas. Casi al mismo tiempo, publicaré otro intitulado La cultura frente a la Universidad.
Como Ud ve, no estoy con los brazos cruzados y sin embargo todo me parece poco para las exigencias del momento histórico que vivimos.
Cumpla su promesa de tenerme al corriente de todo.
Para todos los amigos de ésa mi más afectuoso saludo y para Ud un gran abrazo
C. Sánchez Viamonte
[...] Nunca he obtenido respuesta de [...] de Antenor Orrego.

Sánchez Viamonte, Carlos

Carta de Antenor Orrego, 29/12/1925

Trujillo, 29 de diciembre de 1925
Señor don
José Carlos Mariátegui
Lima
Querido compañero:
De nuevo he pecado por mi negligencia epistolar incurable. Pero sé que U. ha de perdonármelo. He recibido su libro. Lo estoy leyendo con la atención, seriedad y afección intelectual que merece. Por fin en el país los escritores comienzan a salir de esa frivolidad despreocupada, de esa necia banalidad ególatra al uso; de ese antieticismo artístico que es incapaz de construir nada y que los convertía en vistosos escaparates literarios.
La labor me es simpática, precisamente, por su contenido ético, por su significación social y humana, por la valerosa seriedad con que se ha colocado U. en un país de guignol en el que jamás se oye vibrar la noble pasión del hombre que se entrega a una fe. Tengo la seguridad que su obra se ha de proyectar–– se está proyectando ya–– benéficamente en nuestro país en los núcleos más puros que no tienen compromiso con el pasado, es decir, con la mentira. Porque ésta es nuestra mayor tragedia nacional. El pasado nada nos ha dejado, nada que sea susceptible de asumir cierta positiva continuidad histórica. En los demás pueblos chocan pasiones contrapuestas, pero sinceras y fervorosas. En el nuestro sólo chocan intereses materiales, sólo hay fantasmas de todo; es la máxima mentira, la mentira absoluta y auténtica, porque todo está mixtificado y desvitalizado.
Claro está que no coincido con algunos de sus personales puntos de vista. Y es lógico porque nuestras pupilas no pueden tener una idéntica y absoluta acomodación visual para mirar las cosas; pero, siento que en lo fundamental, en lo que respecta al pensamiento contemporáneo y a la acción que precisa realizar en nuestro país estamos colocados en una misma perspectiva mental e histórica. Mi sentido histórico y el suyo no parece sino que para llegar a su actual temperatura ética, se hubieran propuesto los mismos problemas y los hubieran resuelto con el mismo diapasón moral e intelectual; ambos sentimos agudamente, con idéntica sensibilidad exasperada, nuestras responsabilidades históricas, sociales y éticas. Su libro es algo de lo más serio, trabado y constructivo que se haya producido entre nosotros. Las nuevas generaciones han de agradecérselo. Tengo el propósito de escribir en El Norte un artículo reposado, donde trataré de fijar con toda la penetración, lealtad y acuidad ideológica de que modestamente soy capaz, la posición suya dentro de las nuevas generaciones nacionales. Espero lograrlo en la medida que lo deseo.
Para la difusión de su libro en el norte de la república le ofrecemos las columnas de nuestro diario. Envíeme avisos, artículos y todo lo que se ha producido o se produzca alrededor de él. Ya sabe U. que El Norte está adscrito a determinada atmósfera moral y espiritual del país y para servirla en todos sus aspectos, es que ha sido fundado. Es un hogar nuestro, tanto mío como suyo y de los demás espíritus libres que trabajan por el advenimiento de una realidad renovada y humanamente más noble y justiciera.
Le agradezco la acogida de uno de mis libros en la editorial Minerva. Habría querido enviarle el que considero más fundamental de los tres, Helios, que es un ensayo para una filosofía o interpretación del pensamiento. Por desgracia, aunque está terminado ya, no estoy satisfecho aún con su trabazón o construcción interna. Estoy harto temeroso de que mi autocrítica no sepa ubicarlo en su verdadera posición ideológica; de que mi amor propio o, simplemente, mi entusiasmo de creador le impriman una acentuación mental que rebase su estructura literal, su horizonte o realidad expresiva. Nunca he tenido más escrúpulos intelectuales que frente a este libro. Necesito, pues, reposarlo, tratar de proyectarme fuera de él antes de decidirme a imprimirlo.
Pero le ofrezco mandarle Panoramas, que es la recopilación de algunos ensayos y artículos publicados, unos, e inéditos, otros. El libro alcanzará, a lo sumo unas 150 a 200 páginas de formato corriente. Si le parece bien avíseme para darle los últimos toques y remitírselo.
Su libro ha interesado aquí bastante por los pedidos que se nos hacen; pero necesita mayor propaganda. Mándenos artículos y avisos. Alcides le informará detalladamente.
Estoy deseoso de hacer un viaje a Lima y conocerle personalmente. Espero que pronto se realice.
Le estrecho cordialmente
Antenor Orrego

Orrego, Antenor

Carta de Guillermo de Torre, 16/2/1926

[Madrid] 16 de febrero de 1926
Sr. D. José Carlos Mariátegui
Lima (Perú)
Distinguido compañero:
Por dos conductos diferentes —uno, el de nuestro común amigo argentino Oliverio Girondo–– y otro, el de un escritor peruano, residente en Madrid–– llega a mi conocimiento el artículo de Variedades que Ud. ha tenido la espontánea gentileza de dedicar a mi libro crítico. Mil gracias por los conceptos elogiosos y aun por los que no son tales. Me gustan las objeciones y refutaciones. Las de U. quizás sean certeras en algunos puntos, menos atinadas en otros. Pero todo esto habría que discutirlo con vehemencia y tranquilidad al mismo tiempo. Mas estamos lejos, el tiempo falta, sería muy difícil que nos aproximásemos... Con todo, si llego a Buenos Aires, como pienso, ya le hablaré desde allí.
El agradecimiento, la simpatía intelectual y los saludos de su compañero.
Guillermo de Torre
Correspondencia: Av. Pí y Margall, 7, 8. Madrid (12)

Torre, Guillermo de

Carta de Alfonso Reyes, 19/2/1926

París, 19 de febrero de 1926
Alfonso Reyes saluda a su amigo José Carlos Mariátegui, le da las gracias por el amable envío de La Escena Contemporánea, da la más calurosa bienvenida al libro, felicita al autor, y se felicita de recorrer este claro panorama de intereses palpitantes.

Reyes, Alfonso

Carta de Samuel Glusberg, 3/1927

Buenos Aires, marzo de 1927
Señor don José Carlos Mariátegui
Estimado compañero:
Hace ya mucho tiempo que deseo ofrecerle mi amistad y mi admiración por la obra de cultura que Ud. realiza en su país. Lo hago por fin ahora después de recibir el quinto número de Amauta. Pero desde la lectura de su primer artículo, que conocí por intermedio del Repertorio Americano, siento viva simpatía por todo lo que sale de su pluma. Quien primero me habló aquí de sus escritos fue —asómbrese— Leopoldo Lugones. Luego de leer su ensayo sobre La revolución y la inteligencia en la Revista de Filosofía, don Leopoldo me lo recomendó con ese entusiasmo tan suyo, cuando un escritor le gusta de veras.
Con todo, algo más que el entusiasmo de Lugones y mi simpatía me mueven a escribirle, y es mi interés por conocer un artículo suyo sobre Virgin Spain que tengo entendido Ud. publicó en la revista de la Universidad de San Marcos.
Yo soy buen amigo de Waldo Frank y llevo realizadas con éxito las gestiones para hacerlo venir a Buenos Aires, a dictar unas conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras. Ya lo tendré al tanto de este acontecimiento porque supongo que no le es indiferente el gran americano.
Creo —y me apresuro a decírselo— que nosotros debemos curarnos de todo agregado a la palabra América. ¿Por qué llamarnos hispano, ibero o latinoamericano? Todos estos calificativos son otras tantas limitaciones. En todo caso, debemos abogar por la creación del buen americano en el sentido en que Nietzsche usaba la expresión de buen europeo. Claro que América, como dice Waldo Frank, es un concepto a crear. Pero a diario comprobamos la existencia de tan buenos americanos en el Norte como en el Sur. Y en resumen es lo mismo.
Mas no quiero adelantarle un articulejo que estoy pergeñando sobre el tema. Ya se lo enviaré en su oportunidad. Mientras, permítame felicitarlo por su inteligente labor al frente de Amauta y felicitar, por su intermedio, a Miguel Urquieta por lo que dice de Rodó en el último número. Dígale que no es el único que piensa atinadamente que el autor de Ariel es un grandioso retórico. Por suerte, somos ya una minoría razonable y vamos más lejos que Urquieta.
No creemos que la obra retórica de Rodó “bastaría para valorar las letras de América”. Ni siquiera las letras del Uruguay. Ahí están Horacio Quiroga y Vaz Ferreira. El primero aunque escritor argentino es también uruguayo de nacimiento. ¡Ese sí que es un artista de veras!
De Quiroga le envío con este correo tres libros de cuentos que le recomiendo especialmente. Vale la pena que Ud. los lea y los comente. Claro que Quiroga, a fuer de buen artista, no hace el maestro como Palacios y otros mediocres profesores de la juventud hispanoamericante. Habría que acabar de una vez con los maestros. Son políticos fracasados que están haciendo estrategia literaria. Una vergüenza contra la que hay que reaccionar porque concluye haciendo daño en todas partes. Un ejemplo lamentable es el último libro de mi buen amigo y mejor poeta Arturo Capdevila. Aunque el libro se llama América a secas, el título responde a un concepto análogo al de los colonialistas del Norte. América, es la América Latina. Además Capdevila sin querer hace una odiosa cuestión de razas. El imperialismo yanqui es, a su juicio, peor que el imperialismo francés o italiano. Debemos contraer empréstitos "latinos" aunque sean más usurarios que los yanquis. Como si el capitalismo, lo mismo que la Iglesia católica, apostólica y romana, no fuera internacional... Pero le estoy dando la lata... Cierto que es un gustazo hablar con un hombre de talento, según dice un personaje de Dostoievski. Con todo, no hay que abusar. Sobre todo, no acaparar la conversación... Quedo pues, a la espera de su réplica. En tanto, créame a sus órdenes y aunque no estamos de acuerdo en todo (yo soy nihilista absoluto en el sentido turguenefiano y revolucionario), me gustan los hombres que aún tienen fe en los pobres pueblos embriagados de retórica patriotera. Suyo cordialmente
Samuel Glusberg

Glusberg, Samuel

Carta de José María de Acosta, 2/4/1927

Madrid, 2 de abril de 1927
Sr. D. José Carlos Mariátegui.
Mi distinguido amigo y compañero:
He recibido su atenta postal dándome las gracias por la nota que tuve el gusto de dedicarle en ABC. Ahora y en vista de la aceptación que en muchas de esas repúblicas, especialmente en la Argentina y el Brasil, alcanzaban mis modestas notas bibliográficas, me han encargado en dicho periódico de una nueva sección titulada Letras ibero-americanas, dedicada exclusivamente a la crítica de obras americanas, lo que me permitirá desarrollar más intensamente la labor práctica de hispanoamericanismo que vengo haciendo.
Hace unos días tuve el placer de remitirle mi nueva novela Las eternas mironas, recién aparecida.
Le saluda cordialmente su buen amigo y compañero.
José Mª de Acosta
P.D. No he recibido más que un número de Amauta, el 2.

Acosta, José María de

Carta de Samuel Glusberg, 26/7/1927

Buenos Aires, 26 de julio de 1927
Sr. José Carlos Mariátegui
Muy estimado compañero:
Aunque estoy esperando carta con noticias suyas acerca de su salud y su estado de ánimo me decido a escribirle a su vieja dirección postal porque tengo algunos asuntos de interés común que comunicarle. De seguro, ha recibido Ud. los ejemplares de Babel que le remití. Yo todavía estoy esperando el número 9 de Amauta que no estoy seguro si alcanzó a salir. Ojalá me llegue pronto junto con otros números. ¿Y los libros de Minerva? Como Ud. habrá visto continúo anunciando su libro y el de Panait Istrati— y a propósito de libros y traducciones debo comunicarle que he recibido carta de Waldo Frank en la que me habla de Ud. muy elogiosamente. Yo le estoy gestionando su venida a Buenos Aires para principios del año próximo y pienso con tal motivo publicarle su libro Our America. Como la Revista de Occidente va a publicarle Virgin Spain, otro libro de ensayos, Frank, me pide muy encarecidamente la publicación de algunas de sus novelas y yo he pensado en Ud. ¿No podría Ud. traducir Holiday? Le mando la edición original. Quizás le interese a Ud. para hacer un volumen de Minerva. Yo podré adquirir 300 ejemplares o más para Buenos Aires. De cualquier modo, siempre que Ud. pueda traducir Holiday seguro de que será publicada en Lima o Buenos Aires. Frank insiste en pedirme un traductor responsable y comprensivo. Un mozo argentino que murió en New York: Héctor Roca tradujo una gran parte de Our America; pero hasta la fecha yo no he podido conseguir los originales. Ya lo tendré al tanto de cualquier novedad respecto de este asunto. Mientras le envío Holiday por certificado por si Ud. no posee esta obra. Creo que puede interesar mucho a nuestro público por su conflicto de razas, etc. Escríbame cuando pueda y téngame como siempre a sus órdenes. Muy cordialmente
Glusberg
P.D. ¿Podrá Ud. enviarme su vera efigie o un dibujo reproducido por ahí?

Glusberg, Samuel

Carta de Franz Tamayo, 13/2/1929

La Paz, 13 de febrero de 1929
Muchas gracias de Franz Tamayo al eminente José Carlos Mariátegui por sus siete Ensayos sobre cosas de nuestra América, libro en que los americanos seguiremos estudiando y aprendiendo muchas cosas de las infinitas de nuestra gran patria continental. Esta vez el guía es magistral y además un hermano de las más queridos.

Tamayo, Franz

Carta de Luis E. Valcárcel, 20/2/1929

Balneario de Jesús, Arequipa, 20 de febrero de 1929

Querido compañero J. C.

En vísperas de salir del Cusco escribí a Ud., contestando su última carta.
Aquí estoy hace más de quince días, haciendo cura mineral y de reposo.
Releí su gran libro y las anotaciones que me sugirió resérvolas para una serie de artículos. Envié más bien a García Monge una síntesis expositiva de 7 Ensayos. Tengo que decirle otra vez que su reciente obra es fundamental para el estudio de nuestros problemas.
Apenas llegado, le envié una crónica sobre la obra artística de Tupayachi.
En Arequipa compré el n° 20 de Amauta, cuyo interés sobrepasa toda expectativa.
Le recomiendo muy especialmente la lectura de un magnífico proyecto pedagógico de la Escuela Hogar Indígena, debido a dos buenos maestros de Sicuani: Julio C. Acurio y María Judith Arias. Está inserto en el Boletín de Enseñanza de diciembre último que puede Ud. conseguir en la Dirección General de idem. Valdría la pena de acogerlo, en todo o en parte, en Amauta. Si acepta usted lo insinuado, le mandaré después un comentario que se lo merece apologético la feliz iniciativa.
Me preocupa hondamente la economía de Amauta, y desearía estar en posibilidades de ayudar pecuniariamente; por desgracia, lejos estoy de toda holgura económica, atenido a honorarios reducidos como abogado y a haberes exiguos como profesor.
Salvados algunos compromisos urgentes, supongo que Oyague estará ya en disposición de girar cuando menos Lp 10, como me ofreció. Velasco está atingido de deudas —¡la librería es un fracaso en el Cuzco!— y pide todavía que lo esperemos.
A partir del próximo número, voy a optar por vender Amauta al contado, sin darlo ya a comisión, por el mal éxito que ésta tiene. Tengo mucho interés en leer el libro de Abelardo Solís sobre la Cuestión Agraria. ¿Puede Ud. conseguirme un ejemplar? En el comienzo de estas vacaciones cumplí con don Rafael Larco Herrera con proporcionarle todo el material gráfico y artístico para su Gran Álbum del Cusco que editará a todo lujo en Europa. Si, como se prevé, la edición sale perfecta, tendremos un poderoso medio de propaganda de nuestras riquezas arqueológicas y naturales.
Del Cuzco le enviaré una crónica sobre Francisco González Gamarra, con algunas reproducciones de sus magníficas aguafuertes. Es el pintor del Inkario. Está actualmente pintando óleos de gran formato que reproducen escenas brillantes del Imperio.
Hace dos años que soy rotario, más por curiosidad y compromiso. ¿Qué opinión le merece el Rotarismo? Precisamente en 2 y 3 de marzo voy a asistir en Arequipa a la 2a. Conferencia Nacional. Plantearé tres cosas:
1) ¿Qué tiene que hacer Rotary con la Masonería? (concomitancias de que le acusa el clero).
2) ¿Qué relación guarda con el imperialismo yanqui?
3) ¿Qué actitud asume el Rotary ante el Socialismo? (Se le acusa de defender a la burguesía).
Ya conseguí en Arequipa y estoy leyendo los dos tomos del Diario de Viaje de un filósofo, de Keyserling. Desgraciadamente, no encontré un solo ejemplar de El Espectro de Europa.
Con un afectuoso apretón de manos, soy su leal camarada
Luis E. Valcárcel

Valcárcel, Luis E.

Carta de Samuel Glusberg, 28/12/1929

Buenos Aires, 28 de diciembre de 1929
Muy estimado amigo Mariátegui:
Me apresuro a contestar su carta del 18, que recibí ayer conjuntamente con Amauta, pero sin Variedades que seguramente me llegará hoy. Tengo idea de haberle escrito hace un par de semanas sobre algunos puntos de su carta última. Vayamos a lo más práctico. Calculo que Ud. necesitará para vivir aquí humildemente, por lo menos $ 500 mensuales. Dígame en primer término si Ud. podrá contar con la ayuda de las revistas peruanas. Mejor dicho con las colaboraciones que cobra ahora en dichas revistas o diarios. No estaría demás que se asegurara alguna entrada por intermedio de Waldo: colaborando en The New Republic o en The Nation. La primera paga mejor. Aquí creo que podrá colaborar más o menos regularmente en El Hogar, en Caras y Caretas y en Síntesis. Pero es difícil sacar 200 pesos por mes —todos los meses— de colaboraciones. Con todo, creo que Ud. los sacará mediante la influencia de algunos amigos suyos. Necesitaría, pues, asegurarse por lo menos otros 300. Ya le dije en mi anterior: hemos pensado en Crítica. No es una parte segura. Pero su trabajo debe interesarles mucho, así que no es difícil que le paguen una colaboración cotidiana al margen del telégrafo o cosa así: firmada naturalmente.
Le mando el número 17 de L.V.L. He destacado su ensayo sobre Chaplin para enviar el periódico a todos los directores de revistas y diarios. L.V.L. no puede influir sobre el gran público; pero sí sobre esta gentuza que dirige diarios y revistas. Me he permitido argentinizar algunos términos de su artículo. Dos o tres no más, para no alarmarlos con la diferencia de idioma que aquí fomentan algunos interesadamente. He puesto Carlitos en lugar de Charlot (que por otra parte es cursi entre nosotros) cine en lugar de cinema como dicen los españoles. Y nada más me parece. Ah, he suprimido la cita de Navarro Monzó. Este señor, brasilero o portugués, no es tomado en serio en Buenos Aires. Sus actividades de ortodoxo griego y ‘joven cristiano’ de la Y.M.C.A. lo han desacreditado, aunque a mi juicio es un buen crítico de pintura. Pero él pretende ser un filósofo religioso y escribe ensayos kilométricos sobre Keyserling. En fin, lo que Ud. le citaba no era nada importante.
L.V.L. sale con numerosas erratas. He cambiado de imprenta. De La Vanguardia me fui a La Argentina (los dos extremos) pero en todas partes se cuecen habas. Declaro ahora unas vacaciones forzosas. No puedo, en efecto, sostener por más tiempo el periódico. Trataré en estos meses de arreglar su economía o de lo contrario fundirlo. Y Amauta? Se sostiene? Dígame si Ud. piensa continuar dirigiéndola desde Buenos Aires o dejar la dirección a cargo de algún compañero de Lima. Aquí no espere contar con los socialistas. Son capaces de gastarse $ 100.000 en propaganda electoral; pero no 100 en una colaboración. Algo de eso decía yo en la nota preliminar de L.V.L. Pero he debido cortarla para ganar unas 25 líneas que daban vuelta.
He tenido noticias de Waldo desde Lima. Pero nada sé de él desde su salida del Perú. Los diarios argentinos publican muchas noticias europeas sin importancia; pero muy pocas americanas de importancia. Y ahora una consideración final: creo que el asunto de su movilidad podrá arreglarse en Buenos Aires y que hasta tendrá los más grandes médicos gratuitamente. Claro que el aparato ortopédico habrá que pagarlo y es caro. Sin embargo se conseguirá. La educación de los chicos (¿cuántos tiene?) es importante. Mejor será traerlos a todos aquí. Pero vea usted si tiene posibilidades de hacerlo. Espero poder enviarle a fines de marzo o a principios de abril el dinero para los pasajes. La Vida Literaria proyecta un festival en su homenaje para recaudar fondos e invitarlo en debida forma a hacer el viaje a Buenos Aires. Dígame si Ud. es hombre de dar conferencias porque quizá pueda conseguirle un par de conferencias pagadas en Amigos del Arte. Eso le ayudaría en los primeros tiempos bastante. Espero sus noticias.
Samuel Glusberg

Glusberg, Samuel

Carta de Waldo Frank, 30/12/1929

[Se ha respetado la grafía del original]
New York, 30 de diciembre de 1929
Muy querido hermano.
Acabo de llegar; no me he acostumbrado todavía a mi propio país ni a la vida humana que encuentro aquí. Me es difícil hablar, y escribir. Ya está empezando el proceso de digerir todo lo que me ocurrió, todo lo que he aprendido en su América. Voy a dedicarme a esta tarea, y a la de escribir el libro que debe ser el fruto de mi viaje, y justificarlo, enseguida. Una tarea honda, larga, dificilíssima. Todo el año 1930 no bastará, tal vez, a acabarla. Felizmente, he ganado bastante dinero para poder esconderme lo necesario, y para dedicarme sin interrupción a la obra. Procuraré hacer un libro constructivo —un libro de vida y de acción.
Querido José, no sabes —no puedes saber cuánto mi conocimiento con ti me vale— y me nutre. Es el “climax” de mi viaje. Cuando mi solitaria vida aquí me asuste demasiado, pensaré a ti, a tus amigos, a este conjunto hermoso que tu espíritu ha creado en el Perú. Mientras tanto, he escrito dos veces a Glusberg, diciéndole la importancia de lograr tu visita a B. A.—la importancia verdaderamente americana. Y he escrito lo mismo (dos veces) a Victoria Ocampo, quien podrá tal vez ayudaros. Ella se marchó a París: pues mi comunicación con ella, cuando llegue ella, no será tan larga.
No puedo escribir una verdadera carta: como he dicho, me es necesario el silencio. Esta vuelta al Hecho Americano, después de mi gran viaje en el país de las ideas, es penosa, naturalmente. Comprenderá, como entiendes todo.
Know, dear friend, that in the deepest sense you are my brother, and that you have my love (also in the deepest sense) forever.
Mis cariños a Sra. Mariátegui, a Leguía (el bueno), Sánchez, a Sabogal, a Julia, a todos, a todas... Qué recuerdo maravilloso me han dado, para siempre.
ti hermano
Waldo Frank
Los envíos no me han logrado —ni cortes, ni libros.
Jan. 12.
P.S. 12 de enero. Mucho trabajo en dos semanas! Ya tengo el plan de mi libro sobre América hispana. Esto me espantó lo más —crear una forma que articulara la complejidad viviente de Hispano-América, en sus facetas de cultura moderna, americana y mundial. Creo que esta primera etapa de la obra ya existe. Voy a dar todo el año 1930 (a lo menos) al libro.

Frank, Waldo

Cablegrama de Jaime L. Morenza, 11/7/1928

Montevideo, 11 de julio de 1928
LCO Mariátegui Sagástegui 669 Lima
Invocado deseo suyo trasladarse Montevideo hacense trabajos tal sentido desearía saber si todo ellos está autorizado por Ud.
Morenza

Morenza, Jaime L.

Tarjeta de Luis Alberto Sánchez, 3/1930

[Lima, marzo de 1930]
Mi querido José Carlos:
Si le es posible remítame las pruebas —sin originales— antes de las 3 y 1/2. No las he recibido.
Le envío el capítulo cuestionado.
Gracias por sus saludos y ya trabajaré allá porque Ud. tenga el éxito que merece.
Saludos a su Señora y un abrazo muy sincero de
Luis Alberto

Sánchez, Luis Alberto

Tarjeta de Adrián Durant González, SF

[s. f.]
Adrián Durant González saluda cariñosamente al señor José Carlos Mariátegui y le pide la gracia de una producción suya para La Verdad que el 25 del presente cumplirá diecisiete años de vida, libre y llena de lucha por hacer flamear siempre la bandera de sus ideales libertarios.
Por este honor que esperamos recibirlo todos los de esta casa, le anticipo mi rendido reconocimiento y me suscribo como un adicto amigo y servidor.
A. Durant G.

Durandt Gonzales, Adrián

Carta de Arturo Osores, 11/9/1921

París, 11 de setiembre de 1921
Señor don
José Carlos Mariátegui.
Roma.
Mi muy querido amigo:
No he podido escribirle, por muchos motivos independientes de mi voluntad; pero mi afecto siempre está junto a Ud.
Le incluyo un giro por dos mil liras. Despida a toda la servidumbre, pagándoles su retribución habitual. Si el chauffeur insiste, ceda Ud; pero a los demás no les pague sino lo que les pagó la Bertini. Entregue 600 liras a Lepiani. Si cumple bien, a juicio de Ud, le remitiré el valor de los otros cuadros.
El valet, antes de marcharse, debe limpiar mi ropa; y que la camarera haga lo mismo con la de mi familia. Temo que el uniforme se malogre: procure que lo revisen. Para el aseo de la casa contrate una persona de aquellas que prestan servicios por horas.
Arriende la casa en la forma que Ud estime más conveniente. Proceda como si fuera Ud mi propia persona; y, para ello, le doy las facultades más amplias. No descuide las existencias de los inventarios. Caso de que Ud pacte el arrendamiento y sea necesaria mi presencia para firmar el contrato, hágame un telegrama.
Insista en obtener respuesta de la Bertini, para saber a qué atenernos.
Que el chauffeur le entregue los artículos del último pedido que hizo.
No se olvide de reclamar el impuesto de lujo que pagué en el hotel.
¿Qué hay sobre los pensionados? Se me dice que han sido totalmente pagados. Si ello fuere cierto, procure recoger esas 2,500 liras, que están volando.
Vea si no corre peligro la prenda aquélla, cuyo recibo tiene Ud.
Le suplico vea a López Aliaga y le haga conocer que no dispongo sino de 6 cajones de bencina, porque la orden no fue por 50 cajones, como creí.
RESERVADO: me escribió Óscar Barrenechea anunciándome que ha sido trasladado a Italia. Procure que le paguen, antes de que esto llegue a ser conocido.
Comuníqueme cuanto sepa sobre la revolución. Las noticias que aquí se tiene son muy vagas. Temo que el castillo se incendie.
Al arrendar la casa vea si es posible reservar las habitaciones que fueren necesarias para la Legación. Publique avisos y haga, por mi cuenta, todo lo que Ud estime conveniente. Sus procedimientos tienen, desde ahora, mi más amplia aprobación. Sólo me mortifica el estar abusando demasiado de su afecto.
Demore su contestación a Machiavelo, hasta que pueda satisfacerlo.
No sé el tiempo que pueda demorar aquí porque mi hijo ha llegado muy enfermo. Él y mi familia corresponden muy afectuosamente su atento saludo.
Muchos recuerdos para nuestro buen amigo el Conde Perrone.
Muy, muy agradecido por la decisión con que me sirve, le estrecho la mano como su afectísimo amigo y S.S.
A. Osores

Osores, Arturo

Carta de José María Eguren, 21/10/1921

Barranco, 21 de octubre de 1921
Querido amigo Mariátegui:
Como no sé con certeza el lugar donde se encuentra actualmente, le envío sólo estas breves líneas. Perdone la demora de esta carta; pero crea que yo no olvido a mis grandes amigos, y menos a Ud. a quien escribo con verdadero placer. Yo lo recuerdo con frecuencia, y espero recibir pronto alguna obra suya, que será maestra por su arte nativo y su conocimiento de los hombres, que ya lo tenía en estas tierras. Creo que una obra suya en estos tiempos de su vida, será muy artística; pues ha llevado Ud. el alma limeña delicada y profunda a estos ambientes magníficos de belleza. Mientras esto se cumple, envíeme sus producciones, especialmente poesías. Y reciba un fuerte abrazo de
José M. Eguren

Eguren, José María

Carta de Baldomero Sanín Cano, 28/12/1927

Bogotá, 28 de diciembre de 1927
Señor Don
José Carlos Mariátegui
Lima.
Distinguido colega:
Por favor del Coronel Zárate, adicto a la Legación del Perú en esta capital, he leído las generosas líneas que le ha dedicado Ud. a mi actividad literaria.
Conocía de hace mucho tiempo su nombre y he admirado la forma y el pensamiento de Ud. en trabajos que me ha cabido la fortuna de leer en revistas peruanas o reproducidos en otros periódicos del continente.
Me apresuro a darle las gracias por su gentileza no sin asegurarle que me sería gratísimo recibir noticias suyas y de las obras que ha escrito o tiene en preparación.
Le deseo toda suerte de venturas en el Año 28 y muchos muy felices en lo porvenir.
Su admirador
B. Sanín Cano

Sanín Cano, Baldomero

Carta de Samuel Glusberg, 12/1927

Buenos Aires, diciembre de 1927
Sr. José Carlos Mariátegui
Mi estimado amigo:
Perdóneme que no le haya agradecido todavía los ejemplares de Amauta y su retrato. Hace algunos días le escribí a Garro a su dirección y tenía idea de hacerle unas líneas a Ud. Pero me llamaron de la imprenta y cerré la carta sin agradecerle a Ud. su fineza.
¿Y cuándo sale Amauta? ¿O usted se viene a Buenos Aires? Avíseme a tiempo y cuente conmigo para todo lo que le pueda ser de utilidad. Vez pasada hablé con Gerchunoff que va a dirigir un nuevo diario. Le tiene mucha simpatía y me dijo que aceptaría con gusto su colaboración. Yo estoy por regularizar la aparición de Babel y convertirla en una revista de interés general. Hágame llegar noticias del Perú o póngame en relación con algunos de sus compañeros. Garro me ha hecho una buenísima impresión a través de su carta. Estoy esperando sus traducciones de Holiday y Nuestra América. Por eso justamente no le quiero pedir nada.
Quedo a la espera de sus noticias y lo saludo muy atentamente.
Glusberg

Glusberg, Samuel

Carta de José María Eguren, 16/4/1928

16 de abril de 1928
Sr. Dn. José Carlos Mariátegui
Muy querido amigo:
Como sabrá por Núñez, a consecuencia de un golpe que me di, en la pista de Miraflores, me es imposible caminar. Mucho lo recuerdo, querido amigo, admirando en grado sumo su temple de alma y su intensa vida intelectual. Creo que no tendré el gusto de verlo en mucho tiempo, pero le escribiré con frecuencia.
Salude de mi parte a su familia y a los amigos, contésteme dos líneas y reciba un fuerte abrazo de su viejo amigo.
José M. Eguren
Le agradecería que me diera la dirección de Garro, si la tiene presente.

Eguren, José María

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